El jugo de naranja se mantiene como una de las bebidas más comunes en el desayuno, ya sea en su versión natural o comercial. Su sabor fresco y ácido suele acompañar platillos salados y forma parte de la rutina diaria de muchas personas. Sin embargo, más allá de su aporte de vitamina C, su consumo regular podría tener efectos positivos en la salud cardiovascular, de acuerdo con un estudio científico reciente.
Una investigación publicada en la revista Molecular Nutrition and Food Research analizó los efectos del consumo diario de jugo de naranja en 20 personas de entre 21 y 36 años, sin antecedentes de enfermedades crónicas. Durante 60 días, las y los participantes ingirieron 500 mililitros diarios de jugo de naranja natural, sin procesar ni azúcares añadidos. Tras el periodo de observación, se identificaron cambios asociados a la salud del corazón.
Antes de detallar los hallazgos, el estudio advierte que la muestra fue limitada, por lo que los resultados no pueden generalizarse. La nutricionista Samantha M. Coogan señaló para el portal Very Well que la investigación excluye grupos de edad con mayor riesgo de enfermedades cardíacas, por lo que subraya la necesidad de realizar más estudios.
Entre los principales resultados, las investigadoras detectaron mejoras en expresiones genéticas relacionadas con la regulación de la presión arterial en quienes consumieron jugo de naranja a diario. Esto podría estar vinculado a una disminución de la presión arterial sistólica y diastólica, un efecto que también ha sido observado en otras investigaciones.
Sobre este punto, Medical News Today explica que el jugo de naranja no contiene sodio, y que mantener una ingesta moderada de este mineral es clave para el control de la presión arterial. Además, destaca que las naranjas son una fuente importante de potasio.
“Aumentar la ingesta de potasio puede ser igual de importante para reducir el riesgo de hipertensión, ya que ayuda a la relajación y dilatación de los vasos sanguíneos”, señala el portal
Otro hallazgo del estudio apunta a que el consumo diario de jugo de naranja podría influir en la reducción de la inflamación. Esto se asocia con la acción de la hesperetina, un flavonoide con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias presente en la naranja.
La American Heart Association aclara que, aunque la inflamación no está comprobada como causa directa de enfermedades cardiovasculares, sus propiedades antiinflamatorias podrían ayudar a reducir la aterosclerosis en ciertos casos. En ese sentido, la dietista registrada Jennifer Hillis indicó que investigaciones previas muestran que la hesperidina tiene efectos antioxidantes capaces de proteger a las células del daño causado por los radicales libres.
Este punto es relevante, ya que Cleveland Clinic señala que el daño celular está relacionado con diversas afecciones, como el cáncer, el Alzheimer y las enfermedades cardíacas, aunque coincide en que se requieren más investigaciones.
El estudio también observó que beber jugo de naranja todos los días podría mejorar el metabolismo de las grasas, un factor que, en conjunto con otros beneficios, juega un papel relevante en la salud cardiovascular y la longevidad. No obstante, los efectos variaron según el peso corporal.
“Los participantes clasificados como con sobrepeso experimentaron mayores mejoras en el metabolismo de las grasas”, explicó Jennifer Hillis para Medical News Today.
Respecto a la cantidad recomendada, el sitio especializado Eating Well señala que los adultos no deberían consumir más de un vaso de jugo de naranja al día, debido a su contenido de azúcar, incluso cuando es natural. La nutricionista Sara Haas añade que, al comprar jugo en el supermercado, es importante revisar las etiquetas y optar por productos fortificados sin azúcar añadida.
“Los únicos ingredientes indicados deben ser jugo de naranja 100%, además de una fuente de calcio y vitamina D”, explica la experta.
En el caso de los niños, la cantidad adecuada dependerá de la edad, por lo que se recomienda consultar con un especialista en nutrición.
A pesar de los posibles beneficios, especialistas coinciden en que consumir la fruta entera es una mejor opción que beber el jugo. La nutricionista Samantha M. Coogan señaló para Very Well Health que al exprimir la naranja se pierde la fibra y se incrementa la carga de azúcares.
“Se pierde fibra en forma de jugo, y si tuviera que elegir entre una naranja entera y jugo de naranja, elegiría la naranja entera por los beneficios adicionales de fibra y un menor contenido de azúcar”, afirmó.
Finalmente, Healthline advierte que el consumo frecuente de bebidas azucaradas, incluido el jugo de fruta, podría estar relacionado con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, por lo que la recomendación general es consumirlo con moderación.


