Con el inicio de un nuevo año, muchas personas buscan recuperar el equilibrio tras los excesos decembrinos y volver a un estilo de vida activo. Sin embargo, regresar al ejercicio después de un periodo de inactividad puede resultar complicado si no se hace con planificación y paciencia. Contar con una estrategia clara permite retomar el movimiento de manera segura y sostenible, sentando las bases para mantener el bienestar físico a lo largo del año.
El retorno a la actividad física debe ser progresivo y adaptado a las condiciones de cada persona. Especialistas recomiendan evitar los cambios bruscos y enfocarse en construir el hábito paso a paso, priorizando la constancia por encima de la intensidad.
Recomendaciones para volver a entrenar tras las fiestas
Al reiniciar una rutina de ejercicio después del descanso de fin de año, es fundamental seguir algunas pautas básicas para reducir el riesgo de lesiones y abandono temprano:
- Fijar metas alcanzables: Establecer objetivos realistas a corto plazo ayuda a mantener la motivación y evitar la frustración.
- Empezar con ejercicios ligeros: Actividades de baja intensidad, como caminatas o rutinas de movilidad, facilitan la adaptación del cuerpo.
- Aumentar el esfuerzo de forma gradual: Incrementar tiempo e intensidad de manera progresiva favorece una mejor respuesta física.
- Definir horarios: Programar sesiones de entrenamiento contribuye a crear disciplina y continuidad.
- Atender las señales del cuerpo: Respetar los tiempos de descanso es clave para una recuperación adecuada.
- Variar las actividades: Combinar ejercicios cardiovasculares, de fuerza y flexibilidad hace el entrenamiento más completo.
- Cuidar la hidratación y la alimentación: Una dieta equilibrada y una correcta ingesta de líquidos apoyan el rendimiento físico.
- Entrenar acompañado: Hacer ejercicio con otras personas puede incrementar el compromiso y la motivación.
Ejercicios recomendados para retomar la actividad física
Después de un periodo de sedentarismo, existen opciones que permiten volver al ejercicio de forma segura. Entre las alternativas más aconsejables destacan:
- Caminatas: Caminar a ritmo moderado activa el organismo y mejora la resistencia cardiovascular.
- Estiramientos y movilidad: Estas rutinas ayudan a recuperar flexibilidad y a prevenir molestias musculares.
- Bicicleta: Ya sea estática o al aire libre, es una opción de bajo impacto para fortalecer piernas y corazón.
- Ejercicios de bajo impacto: Natación, yoga o elíptica permiten trabajar el cuerpo sin sobrecargar las articulaciones.
- Fuerza con peso corporal: Movimientos básicos como sentadillas o flexiones pueden adaptarse a distintos niveles.
- Clases para principiantes: Las sesiones guiadas facilitan una correcta ejecución y una adaptación gradual.
La constancia, la progresión y la atención al propio cuerpo son elementos clave para retomar el ejercicio sin contratiempos.


