Rapha, un dispositivo creado en Brasil para acelerar la cicatrización dio un paso clave en innovación para la salud. Investigadores de la Universidad de Brasília desarrollaron esta herramienta destinada a mejorar la sanación de úlceras crónicas en pacientes con pie diabético, una de las principales causas de amputación en América Latina y el mundo.
El dispositivo combina una biomembrana de látex natural y un panel de luz LED roja de baja intensidad, tecnología que mostró resultados superiores al tratamiento convencional en estudios clínicos realizados en distintos centros de salud del país.
¿Qué es Rapha y cómo funciona?
Rapha integra dos herramientas terapéuticas que actúan de manera conjunta:
1. Biomembrana de látex natural
Esta membrana proviene del árbol Hevea brasiliensis y se fabrica en laboratorio mediante un proceso de purificación, perforado y moldeado. Funciona como un apósito flexible que:
- Mantiene la humedad adecuada de la herida.
- Protege la zona de forma estable.
- Libera compuestos bioactivos capaces de estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos.
- Favorece la regeneración del tejido.
2. Panel LED rojo de baja intensidad
Se coloca sobre la membrana y emite luz roja durante unos 35 minutos por sesión. Esta luz:
- Activa células involucradas en la reparación tisular.
- Mejora la microcirculación.
- Reduce el tiempo de cicatrización.
- Favorece la evolución hacia un tejido más sano y vascularizado.
El dispositivo fue diseñado para uso ambulatorio o domiciliario, pensado para pacientes que requieren tratamientos continuos.
Resultados de los estudios clínicos
Antes de aplicarse en humanos, Rapha pasó por pruebas preclínicas en modelos animales y evaluaciones de biocompatibilidad. Luego se realizaron estudios clínicos que compararon el tratamiento tradicional del sistema público de salud con la combinación de látex y LED.
Los pacientes que utilizaron Rapha registraron:
- Cicatrización más rápida y reducción significativa del área de la úlcera.
- Menos tejido muerto y mayor limpieza del lecho de la herida.
- Tejido de granulación más rojo y vascularizado, signo de una recuperación activa.
- Bordes más definidos y estables, indicador de cicatrización ordenada.
Estos resultados son especialmente relevantes para personas con diabetes, quienes suelen presentar heridas de lenta evolución y mayor riesgo de infección y amputación.


