La libertad anticipada del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, quedó en suspenso luego de que este miércoles un testigo de la Fiscalía General de la República (FGR) lo acusó de obstaculizar el proceso penal que enfrenta por desaparición forzada. De acuerdo con el señalamiento, el exmandatario mostró una actitud de rebeldía, alegó problemas de salud y se negó a salir de su celda para evitar ser imputado formalmente.
Durante la audiencia, Denise Moreno Córdova, fiscal auxiliar de Denuncias de Personas Desaparecidas de la Fiscalía de Veracruz, declaró ante la jueza de Ejecución Penal, Angela Zamorano Herrera, que imputar a Duarte por desaparición forzada tomó un año y tres meses debido a distintas tácticas atribuidas al exgobernador.
La fiscal recordó que en junio de 2018, tras la autorización del gobierno de Guatemala para su extradición, un juez de Veracruz emitió una orden de aprehensión contra Duarte por la desaparición forzada de un taxista del estado. La audiencia inicial se programó para el 11 de agosto de 2021, pero no se realizó porque Duarte aseguró haber tenido contacto con una persona enferma de Covid-19.
La diligencia fue reagendada para el 12 de noviembre de 2021, pero nuevamente no se efectuó, esta vez debido a que Duarte “se negó a salir de su celda porque desconocía los cargos que se le imputan”, según expuso Moreno Córdova.
Ante esta conducta, la fiscal solicitó apoyo a la entonces titular de la Fiscalía de la Ciudad de México, Ernestina Godoy Ramos, para ejecutar la orden de aprehensión, lo cual ocurrió el 3 de diciembre de 2021. Posteriormente, Duarte promovió un amparo para evitar ser presentado en la audiencia de imputación.
No obstante, el 16 de noviembre de 2022 fue llevado ante el juez de control Francisco Reyes. Ahí, Duarte argumentó padecer diversos malestares como mareos y vómito, e incluso afirmó haberse desmayado. La fiscal relató que el exgobernador salió de la diligencia sin autorización y que “a las 14:44 horas, las autoridades del reclusorio lo regresaron a la sala de audiencias, en una silla, sujetado por personal penitenciario”.
La defensa, encabezada por Pablo Campuzano, objetó el testimonio al considerar que buscaba exhibir a su cliente. Pese a ello, la fiscal continuó y señaló que Duarte compareció prácticamente inmovilizado para celebrar la audiencia inicial, en la que fue vinculado a proceso por desaparición forzada, una acusación posteriormente revocada y hoy impugnada.
La jueza Angela Zamorano Herrera decretó un receso y reanudará la audiencia a las 16:30 horas para los alegatos finales, antes de emitir una resolución.
La FGR presentó a seis testigos: cinco funcionarios de la Fiscalía de Veracruz y uno de la Fiscalía de Asuntos Relevantes. Para la institución, el proceso por desaparición forzada continúa abierto, pese a que un juez local declaró sobreseída la causa penal. La Fiscalía veracruzana apeló esa decisión y el expediente aún está en revisión.


