Agencias
El régimen de Irán ya ha ejecutado a 94 personas en lo que va del año, lo que implica un “aumento notable” en el uso de estas penas con respecto a los meses de enero y febrero de 2022.
“Las autoridades ejecutaron al menos a 94 personas sólo en los meses de enero y febrero”, apuntaron Amnistía Internacional (AI) y el Centro Abdorrahman Boroumand en un comunicado en el que también denunciaron que el régimen utiliza cada vez más la “violencia sexual y otros tipos de tortura” para obtener confesiones forzadas.
“Es desgarrador que las ejecuciones se produzcan de forma rutinaria en medio del uso sistemático de ‘confesiones’ contaminadas con tortura para condenar a los acusados en juicios manifiestamente injustos”, comentó al respecto la directora regional adjunta de AI para Oriente Próximo y Norte de África, Diana Eltahawy.
Por otro lado, las ONG advirtieron del “creciente uso de la pena de muerte contra las minorías perseguidas”. Según detalla el informe, desde principios del año, ya han muerto en este contexto de juicios injustos una persona de la minoría árabe Ahwazi junto con 14 kurdos y 13 baluchíes.
Puntualmente, se identificó a Hasan Abyat, ejecutado en la prisión de Sepidar, en Juzestán, y a Arash Ahmadi, quien fue asesinado en la prisión de Diesel Abad, en la provincia de Kermanshah, al oeste de Irán.
También, dieron cuenta de que por lo menos una decena de otros fueron condenados a muerte, lo que supone “una espantosa escalada en el uso de la pena de muerte como herramienta de represión contra las minorías éctnicas”, continúa el comunicado.


