-Anuncio-
domingo, agosto 7, 2022

¿Cómo se recupera el cerebro ante abstinencia y daños producidos por alcohol?

Últimas Noticias

A 8 años de la tragedia del Río Sonora, aún trabajamos para llevar justicia a sus habitantes: Alfonso Durazo

Hermosillo, Sonora; 7 de agosto del 2022.- A ocho años de la contaminación de las aguas del río Sonora...

Pachuca gana 2-0 a Tigres con goles de Ibañez

Por Édgar Martínez Ciudad de México, 7 de agosto (As México).– Nicolás Ibáñez se disfrazó de héroe en una noche...

Gustavo Petro asume la presidencia de Colombia

Gustavo Petro juró este domingo como el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia y prometió poner...
-Anuncio-

Madrid, 2 de julio (The Conversation).- A pesar de estar aceptado en nuestras sociedades, el alcohol es responsable de más de 2.5 millones de muertes al año. Por si fuera poco, la dependencia de esta droga es una de las enfermedades psiquiátricas más prevalentes del mundo.

“Esa dependencia se caracteriza por una reducción gradual del control cognitivo sobre las actividades relacionadas con el alcohol y una capacidad limitada de los individuos para aprender nuevos hábitos. La sucesión de ciclos de consumo y abstinencia es característica de esta condición psiquiátrica, y evitar la recaída es el objetivo terapéutico fundamental.

-Anuncio-

Existen varios tratamientos farmacológicos destinados a evitar la recaída, todos ellos de baja eficacia. El paciente alcohólico es especialmente vulnerable a recaer en los primeros estadios de la fase de abstinencia, y la probabilidad de reincidir desciende conforme el paciente se mantiene alejado del alcohol. De ahí que la abstinencia per se pueda considerar un tratamiento.

Pero ¿es suficiente con dejar de beber? ¿Qué le ocurre al cerebro durante la abstinencia? ¿Por qué no hay tratamientos más eficaces?

LA ABSTINENCIA CURA… PERO NO DE FORMA INMEDIATA

-Anuncio-

La idea más extendida es que los daños que ocasiona el alcohol sobre el cerebro revierten conforme avanza el tiempo. Por eso la recaída es cada vez menos probable y la abstinencia se considera un tratamiento en sí. De hecho, se ha visto que, tras seis meses de sobriedad en pacientes que no han sufrido recaídas, las capacidades cognitivas mejoran significativamente.

“No obstante, si reparamos en estadios más tempranos (entre una y 6 semanas después de dejar la bebida), se observa que las alteraciones producidas en la microestructura del tejido cerebral progresan. Es decir, que durante la fase temprana de la abstinencia no sólo no se repara el daño cerebral, sino que parece empeorar.

¿A qué se debe esta progresión del daño? Aunque no hay respuesta definitiva a la pregunta, parece que el sistema inmune podría estar implicado. Si bien la función principal del sistema inmune es proteger al organismo de agresiones externas, cuando se activa de forma crónica o desproporcionada puede pasar de ser nuestro mejor aliado a una causa de enfermedad grave. Es lo que sucede en la esclerosis múltiple y la enfermedad de Crohn, dos ejemplos de enfermedades autoinmunes en las que el sistema inmunitario ataca al propio organismo.

-Anuncio-

Pues bien, combinando observaciones en pacientes y modelos animales de consumo crónico de alcohol, hemos podido mostrar que las alteraciones microestructurales se pueden explicar en base a una respuesta inflamatoria cerebral.

¿Cuál podría ser el mecanismo? La neuroinflamación puede originarse por una interacción directa del alcohol con las células cerebrales neuronales e inmunitarias. Pero también a partir de una inflamación en otros órganos.

Concretamente, sabemos que el alcohol interactúa con el intestino produciendo disbiosis y aumentando su permeabilidad, lo que permite la liberación de fragmentos de bacterias. Estos inducen una respuesta proinflamatoria en la circulación sistémica y en los órganos periféricos, particularmente el hígado. En estas condiciones, las moléculas proinflamatorias liberadas (como algunas citoquinas) y las células periféricas activadas pueden atravesar la barrera hematoencefálica e iniciar una respuesta neuroinflamatoria.

IMPLICACIONES CLÍNICAS

El objetivo principal de la práctica clínica actual es perpetuar la abstinencia y evitar la recaída. Sin embargo, hemos visto que no basta con que los pacientes dejen de beber: hay una progresión del daño cerebral que continua en ausencia de alcohol y que puede favorecer la recaída del paciente. Estas observaciones indican que el paciente requiere una asistencia especial en la fase temprana de abstinencia.

Nuestros datos apuntan a una intervención sobre los mecanismos inflamatorios para frenar la progresión del daño microestructural y, con ello, prevenir la recaída. Algunos datos en modelos experimentales en roedores ofrecen ya los primeros resultados positivos en esta dirección empleando medicamentos antiinflamatorios.

¿Cómo podemos hacerlo? Una cosa está clara: no bastará con un tratamiento que tenga como diana exclusiva el cerebro. Lo que de verdad funciona son intervenciones que no dejen de lado el eje intestino-hígado-cerebro.

“Esto, lejos de ser una desventaja, puede favorecer el desarrollo de tratamientos con menos efectos secundarios. Al fin y al cabo, tratar el cerebro y su complejidad con aproximaciones farmacológicas clásicas no es sencillo, como demuestra la experiencia en el campo de la psiquiatría, ni está exento de efectos secundarios. Sin embargo, el eje intestino-hígado-cerebro nos ofrece nuevos puntos de acceso terapéutico. Por ejemplo, tratando la microbiota intestinal con prebióticos y probióticos. O diseñando planes nutricionales y hábitos de vida que recuperen la disbiosis intestinal y disminuyan el estado inflamatorio.

NO HABRÁ UNA SOLUCIÓN ÚNICA PARA TODOS LOS PACIENTES

Los pacientes con problemas de dependencia son muy diversos, con trayectorias muy variadas. Aunque el consumo de alcohol es el agente causal, las interacciones entre órganos (intestino, hígado, cerebro) y otros factores genéticos, ambientales, psicosociales y culturales desempeñan un papel determinante en la transición de un consumo social controlado a uno compulsivo.

Por este motivo no cabe esperar que un único tratamiento se ajuste a las necesidades de todos los pacientes. Por ejemplo, no sería sorprendente que sólo una proporción de los pacientes se beneficie de tratamientos antiinflamatorios durante la abstinencia. En este escenario, disponer de medidas biológicas objetivas, o biomarcadores que nos permitan seleccionar los pacientes que se van a beneficiar de uno u otro tratamiento, será muy beneficioso.

Esta estrategia nos acerca a la medicina personalizada o de precisión. Nos dirigimos a un futuro en el que diseñaremos tratamientos para individuos, no para poblaciones. Y lo haremos de forma integral, no pensando en órganos sino en organismos completos.

-Anuncio-
-Anuncio-

Lo más visto

Arantza Peña, actriz de ‘Como dice el dicho’ falleció en terrible accidente (IMAGEN)

La actriz Aranza Peña de tan sólo 25 años perdió la vida en un terrible accidente automovilístico. La joven era...

Yahir tiene la esperanza que su hijo deje malas compañías (VIDEO)

Yahir reveló que no pierde la esperanza de que su hijo Tristán se aleje de malas compañías que lo...

Localizan los cuerpos sin vida de hombre y niño desaparecido en arroyo en El Realito: Protección Civil

Hermosillo, Sonora.- Protección Civil y elementos de bomberos localizaron los cuerpos sin vida del hombre y niño luego de...

Localizan vehículo arrastrado por arroyo en El Realito; personal de emergencia continúa búsqueda de hombre y niño

Hermosillo, Sonora.- Una mujer fue rescatada con vida, luego de que el vehículo donde viajaba con su familia fue...

Fuertes vientos y lluvia se registra en Hermosillo; en minutos acumuló los 30 milímetros (VIDEO)

Hermosillo, Sonora.- Lluvias continuarán de ligeras a moderadas esta noche en Hermosillo, informó el especialista en meteorología Jesús Antonio...
-Anuncio-