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Ventarrones de cambio

Nicolás Pineda

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Columna Y sin embargo

Todo indica que estamos viviendo los estertores de un cambio de época. Un elemento microscópico del ambiente nos cambia no solo las condiciones de vida en todos los ámbitos de la existencia.

Los virus no se van a ir pronto y, aún con vacuna, seguirán brotando de manera recurrente. y nos tendrán amenazados. Incluso, el editorialista del New York Times, Umair Haque, augura que el futuro próximo, las próximas décadas, será una serie de calamidades y eventos extremos de todo tipo.

¿Cuáles son los vectores de los cambios sociales? La respuesta es tema de reflexión. Aquí le presento algunas notas para discutir.

Vidas y sociedad virtuales

La realidad va a ser percibida no tanto de manera directa personal sino cada vez más a través de aparatitos como los celulares, las tabletas o las computadoras personales. El trato interpersonal físico y directo se reduce y se incrementa considerablemente la interacción con estos dispositivos. Las relaciones personales, el trabajo, las compras, las ventas y la movilización política serán a través del Internet. Las redes sociales son nuestros nuevos vecinos, amigos y conocidos en esta nueva aldea global.

Por lo pronto, los viajes, la movilidad personal y nuestras libertades de asociación y de tránsito quedarán condicionadas a los riesgos de contagio. Se impondrá una nueva higiene de las relaciones personales.

Ya no estamos seguros si vamos a poder congregarnos en plazas, estadios, iglesias, auditorios para compartir ideas, eventos y espectáculos. El Zoom es un indicio de la nueva forma de reunirse, de interactuar y de congregarse.

¿Qué impacto tendrá esta nueva forma de vida en el trabajo, el amor, el sexo, el deporte, la política, la religión, el turismo y nuestra manera de ver el mundo? Es una pregunta que está en el aire. Probablemente vivamos vidas esquizofrénicas, duales: una en nuestro reducido círculo de relaciones personales primarias y otra como avatar con una identidad virtual en FaceBook, WhatsApp, Twitter o lo que venga en el futuro.

Más estado y menos mercado

La pandemia ha venido a exponer la importancia de los sistemas de salud y la organización colectiva para definir estrategias de defensa y convivencia. No es lo mismo un Estado o país que otro, no es lo mismo Europa que Estados Unidos. Ya no debe de ser cuestión de que alguien tenga dinero para pagar la atención médica; la sociedad requiere ser protegida en su conjunto, no de manera individual.

La menor movilidad, las libertades acotadas, los retenes, los toques de queda y zonas de exclusión apuntan hacia un Estado y autoridades fortalecidas. Los espacios y servicios públicos (como agua potable, recolección de basura, policía, comunicaciones, conexión a Internet y otros) adquieren una nueva dimensión y relevancia. Los libros y periódicos son electrónicos y la educación se volverá más virtual y menos presencial. EdX y Coursera son las nuevas universidades virtuales que expiden diplomas electrónicos.

Lamentablemente, nuestras sociedades seguirán siendo duales, estratificadas. Una parte podrá protegerse y llevar vidas en el medio virtual, mientras que la otra tendrá que salir a trabajar y a exponerse en modos de vida tradicionales. Estamos divididos en la sociedad formal y la informal; la virtual y la del mundo real. Los nuevos analfabetos serán los que no tienen vida en el mundo virtual. Son las nuevas clases sociales.

Éste es nuestro nuevo mundo después de la aparición del COVID-19.

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Acerca del autor

Investigador en Políticas Públicas.

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Twitter

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Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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