El gobierno de Rusia decretó una tregua unilateral en la guerra con Ucrania para los días 8 y 9 de mayo, en coincidencia con las conmemoraciones por el fin de la Segunda Guerra Mundial, aunque acompañó el anuncio con una advertencia de represalias militares en caso de incumplimiento.
Estados Unidos anunció acusaciones formales contra líderes del CJNG y recompensas superiores a 100 millones de dólares para capturarlos, además de restricciones migratorias contra familiares y colaboradores.