Autoridades de Israel defendieron las medidas de seguridad que impidieron el ingreso de líderes católicos a la Basílica del Santo Sepulcro durante la celebración del Domingo de Ramos, en medio de cuestionamientos internacionales.
En la primera Semana Santa de su pontificado, el papa León XIV lanzó un llamado firme contra la guerra y advirtió que Dios no puede ser usado para justificar los conflictos. Durante la Misa del Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro, el pontífice pidió a los presentes: “Depongan las armas, recuerden que son hermanos”.