El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, destacó el caso de José Flores-Flores, un ciudadano mexicano originario de Reynosa, Tamaulipas, acusado por autoridades estadounidenses de pertenecer al Cártel del Golfo y de brindar apoyo material a esa organización, en uno de los primeros procesos federales que utilizan las nuevas herramientas legales contra cárteles designados como organizaciones terroristas extranjeras.
Flores-Flores, de 21 años, permanece bajo custodia de autoridades estadounidenses después de su arresto. Un gran jurado federal emitió una acusación formal modificada y se espera que el acusado comparezca próximamente ante un juez magistrado federal para la lectura de cargos.
A través de sus redes sociales, Johnson sostuvo que el caso demuestra el alcance de las nuevas disposiciones legales utilizadas por Washington contra los grupos criminales que ha incluido en su lista de organizaciones terroristas.
“Un solo operativo de un cártel puede infligir un daño y un terror enormes”, escribió el embajador, antes de señalar que Flores-Flores presuntamente realizó labores de contravigilancia contra fuerzas de seguridad mexicanas, participó en secuestros para el Cártel del Golfo y desmembró al menos a dos víctimas.
De acuerdo con la acusación difundida por el Departamento de Justicia estadounidense, Flores-Flores habría pertenecido activamente al Cártel del Golfo durante más de un año y presuntamente realizaba labores de vigilancia y protección territorial en Reynosa, además de proporcionar servicios de seguridad y ejecutar tareas para integrantes de mayor rango de la organización.
La fiscalía estadounidense también sostiene que recibía nombres o fotografías de personas que eran objetivo de secuestro y que posteriormente las entregaba a integrantes de mayor jerarquía del grupo criminal. Asimismo, la acusación señala que habría participado en el desmembramiento de al menos dos víctimas en las inmediaciones de Reynosa.

El Departamento de Justicia informó que los cargos contra Flores-Flores incluyen proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera. De ser declarado culpable, podría enfrentar hasta 20 años de prisión federal y una multa máxima de 250 mil dólares.
Estados Unidos designó al Cártel del Golfo como Organización Terrorista Extranjera el 20 de febrero de 2025. Según el gobierno estadounidense, el grupo participa en actividades como tráfico de drogas, secuestro, extorsión y tráfico de personas, además de utilizar la violencia para intimidar a la población y controlar territorio.
Para Johnson, el proceso representa una muestra de cómo esa designación está siendo utilizada en casos individuales.
“Este caso, uno de los primeros procesos que utiliza estatutos federales mejorados de contraterrorismo contra un operativo de un cártel, muestra la importancia de la designación”, afirmó.
El caso es además significativo porque los cargos no se limitan a delitos asociados tradicionalmente con el narcotráfico, sino que recurren a las disposiciones federales estadounidenses relacionadas con el apoyo material a una organización terrorista extranjera.
La acusación, sin embargo, representa únicamente los señalamientos de la fiscalía y no constituye una declaración de culpabilidad. Flores-Flores mantiene la presunción de inocencia y deberá enfrentar el proceso judicial correspondiente.




