El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rindió homenaje este martes a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, a 25 años de una tragedia que, afirmó, quedó “grabada para siempre en la memoria de los estadunidenses”. Durante el acto, el mandatario prometió “no olvidar jamás”.
La ceremonia se realizó en el parque público conocido como la Elipse y fue encabezada por la Tunnel to Towers Foundation. En el lugar se exhibió una enorme viga de acero de 6.4 metros y más de 7 toneladas, recuperada de la Torre Sur del World Trade Center en Nueva York.
La pieza recorrió durante meses distintas partes del país como parte de la gira Steel Across America, antes de formar parte de una de las primeras conmemoraciones por el 25 aniversario de los atentados.
Trump afirmó que Estados Unidos posee “una fuerza que ningún fuego puede consumir”, con lo que dio inicio a una semana de conmemoraciones que concluirá el próximo viernes con varios eventos, incluido uno en el Pentágono, al que asistirá el presidente.
“Este pedazo de acero maltratado que está aquí hoy en la Elipse es un recordatorio de que Estados Unidos ha sido bendecido con una fortaleza que ningún fuego puede consumir, ningún mal puede conquistar y ningún terror puede destruir”, manifestó Trump.
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El republicano señaló que los ataques del 11 de septiembre fueron uno de los pocos momentos de la historia que “realmente dividen el tiempo en lo que vino antes” y lo que vino después.
Durante su discurso, Trump también rindió un homenaje especial a Jeffrey Palazzo, bombero de la ciudad de Nueva York, y Welles Crowther, un joven operador de acciones que se hizo conocido como el “hombre del pañuelo rojo” después de rescatar a varias personas durante los ataques.



