Al menos 18 menores murieron en el naufragio ocurrido esta semana en el Lago Kariba de Zimbabue, que dejó un total de 46 personas fallecidas y conmocionó al país, informó este viernes la Policía zimbabuense.
Según un comunicado de la Policía de la República de Zimbabue (ZRP, en inglés), entre los 44 fallecidos cuya identidad ha sido confirmada hay 26 adultos —20 mujeres y 6 hombres— y 18 menores —9 niñas y 9 niños—. Entre las víctimas había niños de entre uno y cinco años. Otras dos personas aún no han sido identificadas.
“El proceso de identificación de los cuerpos recuperados restantes continúa. La Policía sigue trabajando estrechamente con las partes competentes y las familias afectadas en el proceso de identificación y recuperación”, indicaron las fuerzas de seguridad. El naufragio ocurrió la tarde del 11 de agosto e involucró a una embarcación de la Agencia de Desarrollo de Infraestructura Rural (RIDA), que viajaba entre Chalala y Kariba.
Aunque las primeras informaciones señalaron que la embarcación transportaba a 120 personas, las investigaciones policiales apuntaron a que podrían haber viajado más pasajeros, pese a que la capacidad máxima autorizada era de 90 personas. La Policía informó inicialmente que 67 personas fueron rescatadas, mientras que la Unidad de Protección Civil (CPU) cifró en 77 a los sobrevivientes, quienes nadaron o fueron arrastrados hacia un islote cercano antes de ser evacuados.
Leer también: Agresión armada deja sin vida a una joven de 18 años y a su bebé
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa, declaró el estado de desastre nacional para desplegar recursos del Ejército, buzos de rescate y aeronaves. El mandatario reconoció que el suceso expuso serias deficiencias en los sistemas de inspección y seguridad marítima del país.
El Lago Kariba es el mayor embalse artificial del mundo por volumen, con una capacidad aproximada de 180 kilómetros cúbicos, y constituye una vía de transporte clave en la región. Además, abastece a la Central Hidroeléctrica de Kariba, una de las dos principales fuentes de generación eléctrica de Zimbabue junto con la Central Termoeléctrica de Hwange, cuyas instalaciones han quedado obsoletas.




