El cortometraje “Parió la cochi”, dirigido por el actor y cineasta Fernando Álvarez Rebeil, fue galardonado como Mejor Cortometraje Mexicano de Ficción en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato.
El proyecto fue realizado en el interior del Instituto de Tratamiento y Aplicación de Medidas para Adolescentes (Itama) en Hermosillo, utilizando como actores a jóvenes que cumplen un tiempo de internamiento.
En entrevista para Proyecto Puente, Fernando contó que la producción surgió a raíz de un taller de apreciación cinematográfica que impartió en la institución. Lo que inició como una actividad formativa derivó en la creación de una pieza audiovisual que ha sido reconocida por el jurado del festival.


“Acabamos de ganar mejor cortometraje mexicano de ficción en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato y estamos muy contentos porque este cortometraje lo grabamos en el Itama. Y los actores del corto son justamente adolescentes internos de esta institución con quienes yo trabajé durante un tiempo dando un taller de cine club, un taller de apreciación cinematográfica”.
El proyecto se originó cuando los jóvenes, que habían montado una obra de teatro bajo la guía del profesor Gilberto Landeros Santini, solicitaron a Álvarez Rebeil que grabara su trabajo, sin embargo, propuso convertir la puesta en escena en un cortometraje para que los estudiantes pudieran aplicar conceptos técnicos que vieron en su taller.


El cineasta señaló que la grabación se realizó en una sola mañana en el interior de las celdas, con un equipo técnico reducido de tres personas y utilizando únicamente un teléfono celular.
En el Festival de Cine de Guanajuato, la obra generó interés tanto en el público como en el jurado. Durante la proyección, surgieron cuestionamientos sobre el proceso de filmación dentro del centro y de los protagonistas.
“Lo grabamos tres personas en el equipo técnico, lo que se conoce comúnmente como el crew en el cine, y fue grabado con un celular. Esto nos emociona mucho porque es un trabajo hecho con mucho corazón, y que ahora que lo pudimos compartir en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato, pues tuvo una gran recepción por parte del público principalmente, que es el que más nos interesa”.


La trama de “Parió la cochi” se enfoca en la convivencia de un grupo de adolescentes recluidos en una celda, abordando el tedio y los conflictos derivados de su encierro.
Fernando explicó que el título hace alusión a la expresión utilizada en el contexto de la institución cuando un nuevo integrante ingresa a la celda, evento que detona la narrativa del corto.
El guion refleja las condiciones de vida de los participantes, quienes incorporaron sus experiencias personales a la actuación. Según el director, el proceso fue abordado con seriedad y compromiso por parte de los jóvenes, quienes aprovecharon la oportunidad para expresar sus vivencias a través de la disciplina cinematográfica.


“Parió la cochi trata sobre un grupo de adolescentes que están recluidos al interior de su celda, y que están viviendo el tedio del día con día de estar ahí encerrados durante mucho tiempo, y cómo muchas veces eso les lleva a tener conflictos entre ellos, como le resultaría normal a cualquier persona que estuviera encerrada durante un tiempo prolongado, y de pronto llega un nuevo integrante a esta celda. De ahí la expresión ‘parió la Cochi’, porque así se dice cuando llega uno nuevo a la celda”.
El entusiasmo de los jóvenes fue constante, influenciado por las reglas del taller, donde la participación estaba condicionada a la buena conducta durante la semana.
Asimismo, el proyecto también funciona como una estrategia de reinserción, al ofrecer a los jóvenes una actividad con un propósito claro, que independientemente del futuro de los internos, la experiencia les brindó una herramienta creativa.

“Principalmente mi carrera cinematográfica ha sido desde mi labor como actor en películas, en obras de teatro, en series de televisión. Y la manera en la que yo veía desenvolverse a estos morros con tanta espontaneidad, con tanto corazón y con tanto sentido. Como cada palabra que decían, cada interacción que tenían con sus compañeros estaba cargada profundamente de una emoción y de un sentido”.
El cortometraje continuará su ruta por distintos festivales y se prevé realizar a futuro una proyección especial en Hermosillo con la presencia de los actores, quienes solo han visto un primer corte y no el trabajo finalizado.




