El nuevo embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, aseguró que el Gobierno mexicano mantendrá una postura de “cabeza fría” ante las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible no renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Tras ser ratificado por la Comisión Permanente, el diplomático afirmó que México continuará participando en las mesas de negociación programadas para las próximas semanas, convencido de que el acuerdo comercial beneficia a las tres economías de Norteamérica.
“La Presidenta lo dice, cabeza fría ante todo. Lo que sí sabemos es que hay una negociación la semana que entra, una segunda ronda; hay otra tercera ronda el 20 de julio, entonces nosotros seguimos trabajando”, expresó.

Lazzeri destacó que uno de los principales objetivos será reforzar el diálogo con las autoridades estadounidenses para demostrar que el tratado fortalece la competitividad regional y genera beneficios compartidos.
“Al final, estamos convencidos y tenemos que hacer esa labor de convencimiento de que el Tratado es conveniente para los tres países”, sostuvo.
El embajador enfatizó que México seguirá defendiendo la importancia estratégica del acuerdo comercial, especialmente en un escenario global donde la integración regional juega un papel clave para atraer inversiones y fortalecer las cadenas de suministro.
“Seguir diciendo que Norteamérica es más fuerte con este Tratado, México le aporta competitividad y le aporta mucho valor y nosotros seguiremos en esa narrativa”, afirmó.
Durante la entrevista, el representante diplomático señaló que incluso la economía estadounidense comienza a resentir algunos efectos derivados de las políticas arancelarias, particularmente en materia inflacionaria, por lo que consideró que mantener una relación económica sólida entre los tres países continúa siendo una ventaja estratégica.

Se mantiene procesos de extradición
En otro tema, Lazzeri confirmó que siguen en curso los procesos de extradición solicitados por Estados Unidos contra diversos ciudadanos mexicanos. Explicó que actualmente se espera una respuesta formal del Departamento de Estado y recordó que estos procedimientos forman parte de los mecanismos habituales de cooperación bilateral.
Respecto al llamado Plan México, rechazó que se trate de una respuesta a las decisiones comerciales de Washington y aseguró que es una estrategia diseñada para impulsar la reindustrialización del país, fortalecer la producción nacional y reducir la dependencia de importaciones.
El embajador agregó que, aunque ambos gobiernos puedan tener diferencias sobre la forma de alcanzar sus objetivos económicos, México y Estados Unidos comparten metas similares en materia de crecimiento, atracción de inversiones, fortalecimiento de la manufactura y generación de empleos mejor remunerados.
Las declaraciones de Lazzeri llegan en un momento clave para el futuro del T-MEC, mientras continúan las conversaciones entre los tres socios comerciales y crece la atención sobre la postura que asumirá la administración de Trump respecto al acuerdo que regula una de las regiones económicas más importantes del mundo.


