El Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ha decidido eliminar una política implementada en 2021 que obligaba a contabilizar dentro de las cifras de muertes bajo custodia migratoria los decesos ocurridos hasta 30 días después de la liberación de una persona detenida, confirmó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a la agencia EFE.
La disposición, instaurada durante la administración de Joe Biden, también exigía al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informar al Congreso sobre estos casos e iniciar revisiones para esclarecer las causas de los fallecimientos.
Con este cambio, el gobierno federal deja fuera de la estadística oficial aquellos casos en los que la muerte ocurre fuera del periodo de detención formal, una modificación que se da en un contexto de creciente escrutinio público sobre las condiciones en los centros migratorios y el aumento reciente de decesos.
Desde el DHS, la decisión fue defendida bajo el argumento de que la responsabilidad institucional termina una vez que la persona abandona la custodia.
“Cuando un individuo no está en custodia, ya no es responsabilidad del Gobierno monitorear su estado”, señaló la dependencia, al calificar la medida como una cuestión de “sentido común”.
El organismo añadió que el gobierno “no es responsable cuando una persona fallece semanas después de haber salido de su custodia”.
Por su parte, el ICE aseguró que mantiene su compromiso con la transparencia en torno a los fallecimientos registrados bajo su vigilancia, y afirmó que la nueva directriz establece procedimientos para notificar, revisar e informar de manera oportuna las muertes ocurridas durante la detención.
El debate ocurre en medio de cifras preocupantes. En 2025, primer año del segundo mandato de Trump, se registraron 32 muertes bajo custodia de ICE, la cifra más alta en más de dos décadas.
En lo que va de 2026, ya suman 18 fallecimientos en los primeros seis meses, lo que apunta a la posibilidad de superar ese récord.
Un análisis publicado en el Journal of the American Medical Association advierte que la tasa de mortalidad en custodia migratoria ha aumentado tras años de descenso.
El estudio vincula este repunte con la debilidad en los mecanismos de supervisión, la expansión acelerada de la capacidad de detención y denuncias por hacinamiento y posibles retrasos en la atención médica.
Organizaciones defensoras de derechos de migrantes en Estados Unidos han documentado durante años casos de personas que mueren poco después de haber sido liberadas.
Uno de los más recientes ocurrió en California, donde un hombre de 44 años falleció semanas después de salir del centro de detención de Adelanto.
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Familiares de Irvin Cruz-Nape denunciaron a medios locales que el detenido había reportado dolor en el pecho y síntomas compatibles con un paro cardíaco mientras estuvo bajo custodia, sin recibir atención médica oportuna, según su versión.
Con información de EFE


