La decisión del Ayuntamiento de Tecate, que encabeza el morenista Román Cota, de cobrar una licencia a propietarios de perros considerados “potencialmente peligrosos” ha generado inconformidad entre diversos sectores, que califican la medida como un nuevo impuesto dirigido a los dueños de mascotas.
Aunque las autoridades municipales dieron marcha atrás a su propuesta inicial de cobrar el registro a todas las mascotas, mantuvieron una cuota de 117.31 pesos —equivalente a una UMA— para quienes posean razas como Pitbull Terrier, Rottweiler, Doberman, Bullmastiff y Staffordshire Terrier, entre otras, así como sus cruces.

El esquema ha sido señalado por ciudadanos y críticos como una carga económica adicional, bajo el argumento de que se trata de un “impuesto disfrazado”, pese a que el resto de los perros y gatos podrán registrarse de manera gratuita en el Registro Único de Animales de Compañía.
De acuerdo con el Instituto Municipal de Bienestar Animal, la medida busca reforzar la seguridad y garantizar que los propietarios de animales con mayor potencial de daño cumplan con requisitos adicionales de control.
Sin embargo, las críticas apuntan a que la clasificación de ciertas razas como “peligrosas” resulta estigmatizante y que la política podría incentivar el abandono o la falta de registro de estos animales, en lugar de promover la tenencia responsable.

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El cobro se sustenta en la Ley de Protección a los Animales Domésticos del Estado de Baja California y el Reglamento Interior de Bienestar Animal de Tecate, en un contexto donde el debate sobre la regulación de mascotas y las responsabilidades de sus dueños continúa generando polémica en la entidad.


