La empresa Rubio Pharma y Asociados S.A. de C.V. negó comercializar “sueros vitaminados” y se deslindó de su uso, luego de la muerte de cuatro personas en Hermosillo, Sonora, presuntamente relacionadas con la aplicación de este tipo de tratamientos en una clínica privada.
En un boletín informativo emitido este 4 de abril, la compañía aseguró que no vende productos identificados como “suero” o “suero vitaminado”, ni presentaciones bajo esas denominaciones, por lo que —subrayó— no forman parte de su portafolio autorizado.


El posicionamiento ocurre en medio de las investigaciones por el fallecimiento de Dinora Ontiveros, Catalina Figueroa, Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián Almeida Cáñez, quienes tenían en común haber recibido atención en la clínica Medicina Biológica Regenerativa Celular, donde presuntamente se les aplicó el mismo tipo de suero por vía intravenosa.
La farmacéutica indicó que su participación se limita a la cadena de suministro de productos regulados y enfatizó que la prescripción médica y la aplicación de tratamientos corresponden exclusivamente a profesionales de la salud.
Asimismo, expresó su disposición para colaborar con las autoridades en el esclarecimiento de los hechos, los cuales actualmente son investigados por instancias federales y estatales.
Lee también: Gobierno federal investiga 4 muertes por sueros vitaminados en clínica homeópata en Hermosillo
Por su parte, la Secretaría de Salud federal informó que activó mecanismos de coordinación interinstitucional desde que se tuvo conocimiento del caso. La Dirección General de Epidemiología (DGE) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) mantienen comunicación con autoridades de Sonora para dar seguimiento puntual.
De acuerdo con la dependencia, se realizan análisis técnicos y pruebas de laboratorio para determinar con precisión las causas de los fallecimientos y descartar o confirmar un posible riesgo sanitario.
Uno de los casos documentados es el de Dinora Ontiveros, de 40 años, quien tras someterse al procedimiento el 24 de febrero presentó complicaciones graves horas después, incluyendo insuficiencia renal y hepática, así como neumonía. Falleció el 2 de marzo.
En tanto, Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo fueron sepultados el 1 de abril, mientras que el fallecimiento de Catalina Figueroa se reportó un día después. Según familiares, esta última no presentaba enfermedades previas y buscó el tratamiento por cansancio.


