Una vacuna preventiva desarrollada por la empresa suiza Nouscom demostró una respuesta inmunitaria eficaz en personas con síndrome de Lynch, un trastorno hereditario asociado a un riesgo elevado de desarrollar distintos tipos de cáncer, principalmente de colon y endometrio. Los resultados corresponden a un ensayo clínico que evaluó el potencial de esta inmunoterapia para detener la enfermedad antes de que se manifieste.
De acuerdo con la compañía, la vacuna NOUS-209 fue diseñada para activar las células T del sistema inmunológico contra neoantígenos presentes tanto en tumores como en lesiones precancerosas caracterizadas por inestabilidad de microsatélites, un rasgo común en pacientes con esta condición genética.
Los hallazgos del estudio, publicados en la revista Nature Medicine, derivan de un ensayo clínico de fase 1b/2 en el que participaron 45 personas portadoras del síndrome de Lynch, quienes enfrentan hasta un 80% de probabilidad de desarrollar cáncer colorrectal, además de un riesgo elevado de otros tumores, como endometriales, uroteliales y ováricos.
Tras la aplicación de la vacuna, el 100% de los participantes evaluables presentó una respuesta inmunitaria específica, con una activación robusta de células T. Además, dicha respuesta se mantuvo en el tiempo, al detectarse al menos un año después en el 85% de los casos.
“Estos hallazgos resaltaron el gran potencial de NOUS-209 como estrategia de interceptación del cáncer para personas con síndrome de Lynch”, destacó el investigador español Eduardo Vilar-Sánchez, profesor de Prevención Clínica del Cáncer en el Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas y líder del estudio.
Leer más: Tres alimentos que parecen saludables, pero no son la mejor opción para consumir a diario
Los análisis también mostraron que los linfocitos T inducidos fueron capaces de destruir células tumorales de forma directa en pruebas de laboratorio y desarrollaron un perfil de memoria efectora, lo que sugiere una vigilancia inmunitaria sostenida a largo plazo.
“Los datos mostraron que las células T inducidas por NOUS-209 persistieron, atacaron y destruyeron eficazmente las células tumorales con inestabilidad de microsatélites y favorecieron la protección inmunitaria a largo plazo. La ausencia de adenomas avanzados después del tratamiento fue particularmente alentadora”, añadió Vilar-Sánchez.
La vacuna fue bien tolerada por los participantes, sin registrarse efectos adversos graves asociados al tratamiento. Asimismo, se observó una reducción en la aparición de lesiones precancerosas y no se detectaron nuevos adenomas avanzados un año después de la inmunización, lo que respalda su efecto preventivo.
“Estos datos reforzaron nuestra confianza en el potencial de NOUS-209 para detener el cáncer antes de que se desarrollara en personas de alto riesgo con síndrome de Lynch”, señaló Elisa Scarselli, directora científica de Nouscom.
La empresa suiza informó que continuará con el desarrollo clínico de la vacuna con miras a su posible registro. “Nos comprometimos a convertir NOUS-209 en un ensayo clínico que permitiera el registro para ayudar a transformar vidas y redefinir el papel de la inmunoterapia en oncología”, concluyó Marina Udier, directora ejecutiva de Nouscom.
Europa Press


