Hermosillo, Sonora.- Lo que parece una acumulación de agua a un costado de la carretera Hermosillo-Bahía de Kino es, en realidad, parte de un ecosistema natural: humedales costeros que se inundan temporalmente con el agua del mar, debido al crecimiento de las mareas durante septiembre y octubre.
Ramón Barraza, profesor e investigador de la Universidad de Sonora (Unison), explicó en entrevista para Proyecto Puente que este fenómeno ocurre en las marismas del Estero La Cruz, donde las mareas extraordinarias permiten que el agua marina alcance las zonas más alejadas de la costa.

“Son inundaciones temporales que forman parte ahí de El Estero La Cruz, pero en la zona de la marisma”, señaló.
El especialista detalló que el agua ingresa por la boca del estero y avanza hasta llegar a la carretera, que funciona como una barrera para la inundación natural del terreno.
“Se llena exclusivamente por la marea, o sea, es agua de mar que entra por la boca del estero y se inunda hasta la parte más distal, o sea, hasta la parte más alejada, que es ahí donde se encuentra la barrera de la carretera. Si no estuviera la carretera, continuaría la inundación hasta dentro”, dijo.
Barraza precisó que, aunque las mareas suben dos veces al día, estas áreas no permanecen inundadas durante todo el año, pues únicamente se llenan cuando se presentan mareas extraordinarias.
“Estos cuerpos de agua suben y baja por efecto de la marea. Nosotros sabemos que la marea sube dos veces al día en un ciclo de 24. Aquí lo que estamos viendo, que no siempre se inunda ahí ese sitio, por eso nos llama la atención. Se inunda solamente en mareas extraordinarias. En estos meses de septiembre; en invierno ya no sube, está totalmente seco”.
Un ecosistema que alberga vida marina
El investigador destacó que estos humedales costeros albergan vida marina y han sido aprovechados por los habitantes de Bahía de Kino para la pesca.
Además, explicó que cumplen una función importante al recoger desechos marinos y devolverlos al mar abierto, donde se convierten en fuente de energía para los seres vivos que habitan en el fondo del mar.
Barraza señaló que el Estero La Cruz, oficialmente conocido como Humedales de La Cruz, está conformado por diferentes ecosistemas, entre ellos bosques de manglar, cuerpos de agua, bajos lodosos, dunas y extensas áreas de marismas saladas.
“Es importante mencionar que estamos hablando de un ecosistema de tipo marisma salada. El Estero La Cruz, oficialmente llamado Humedales de La Cruz, tiene diferentes ecosistemas. Por ejemplo, tiene los bosques de manglar, tiene el cuerpo de agua, tiene los bajos lodosos, tiene dunas e incluso, adentro y en la parte más distal se encuentran grandes extensiones de marismas, y esa es la que se inunda”, comentó.
Las marismas son terrenos bajos y pantanosos que se inundan con agua del mar o con una mezcla de agua marina y dulce.
Llaman a evitar tirar basura y escombros
Pese a su importancia ambiental, Barraza advirtió que algunas zonas de estos humedales han sido utilizadas indebidamente para depositar basura y escombros, por lo que hizo un llamado a la ciudadanía a evitar estas prácticas.
Explicó que arrojar basura en estos humedales costeros puede provocar la liberación de carbono que, al entrar en contacto con el oxígeno del ambiente, contribuye a la generación de gases de efecto invernadero.
El investigador también ha participado, junto con estudiantes e instituciones públicas, en actividades de mantenimiento y conservación del Estero La Cruz.
Este ecosistema cuenta con un área de observación y monitoreo por parte de la Universidad de Sonora, conocida como DICTUS.






