Por José Manuel Ávalos, Ana Sánchez, Tadeo Cruz y Guillermo Frescas
Hermosillo, Sonora.- Entre reclamos por cirugías pendientes, falta de camas y dificultades para recibir atención especializada, trabajadores y derechohabientes del ISSSTE rechazaron que el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 no contemple recursos para construir un nuevo hospital en Hermosillo.
Señalaron que las condiciones del Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” requieren soluciones para garantizar la atención y seguridad de quienes acuden a sus instalaciones.
La ausencia de recursos para esta obra fue señalada por el diputado federal del PAN, Agustín Rodríguez, durante una entrevista en Proyecto Puente. El legislador afirmó que el terreno destinado al nuevo hospital fue recibido y escriturado desde 2023, pero el proyecto presupuestal no incluye dinero para iniciar su construcción.
“No viene el hospital del ISSSTE, no viene una sola obra, no viene un solo proyecto para Hermosillo para el próximo año”, expresó. Añadió que buscará, junto con otros legisladores de Sonora, modificar la propuesta para incorporar recursos destinados al hospital.
Para la enfermera del ISSSTE Gloria Durazo, la falta de presupuesto prolonga una espera de años y mantiene al personal y a los pacientes en instalaciones adaptadas con soluciones provisionales. Señaló que servicios como hemodiálisis y oncología requieren espacios adecuados, además de especialistas.
“Ponen los aires y es por mientras, ponen lo que sea y es por mientras, adaptan urgencias en una parte y es por mientras, pero ese por mientras dura 8, 9, 10 años”, manifestó.
Durazo relató que, durante sus 18 años de trabajo en el ISSSTE, urgencias ha cambiado de área en cuatro ocasiones. También denunció que los trabajos de rehabilitación están detenidos y que permanecen cerrados espacios de hospitalización, lo que reduce la disponibilidad de camas y contribuye a saturar urgencias.
La enfermera pidió a los diputados federales intervenir para conseguir el presupuesto. Aseguró que han presentado solicitudes en dos ocasiones al Congreso y reconoció el exhorto promovido por Agustín Rodríguez, aunque cuestionó la falta de acercamiento de otros legisladores federales.
Por su parte, Lucero Martínez, secretaria general de la Sección 47 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SNTSEMARNAT), expresó preocupación por la falta de recursos y por lo que consideró indiferencia de los diputados ante las condiciones del hospital.
Señaló que un dictamen de Protección Civil documenta 42 observaciones relacionadas con seguridad e infraestructura en el Fernando Ocaranza, por lo que pidió atender los riesgos y no aplazar la construcción de una nueva unidad.
“No estamos hablando de números, estamos hablando de salud, de seguridad y de vidas humanas y eso no se puede postergar”, sostuvo.
Martínez llamó a los legisladores a recorrer las instalaciones y escuchar a pacientes, familiares y trabajadores. También planteó recurrir a traslados y subrogación de servicios cuando sea necesario, además de realizar una rehabilitación integral con medidas que protejan a quienes permanecen dentro del hospital.
Entre los familiares entrevistados, Daniel Alejandro Corbera Buerna denunció que su esposa esperó varias horas para recibir atención por una herida de balín en la mano. Según relató, llegaron alrededor de las 14:00 horas y, cerca de las 18:00, la médica que había solicitado medicamentos y una radiografía advirtió que la orden se había extraviado. También cuestionó el trato recibido durante la espera.
“No saben que están tratando con vidas humanas, pues, o sea, son bien insensibles. […] Entras y no te atienden como ser humano, pues, o sea, no te sientes escuchado”, expresó.
Ana Camacho, originaria de Nogales, contó que llevaba más de mes y medio esperando que le colocaran una prótesis a su tía. Señaló que inicialmente le explicaron que faltaba la autorización de recursos desde México y, después, que el dinero recibido no correspondía a lo necesario. Consideró crítica la falta de fondos para el nuevo hospital ante las necesidades de los usuarios.
“Mencionan que ya llegó ese dinero, pero que llegó mal, ahora van a pedir más dinero para tener la prótesis que le corresponde a mi paciente”, dijo.
Gladys Valencia relató que ha pagado tratamientos particulares y recurrido a amparos para conseguir atención para su hija, quien tiene parálisis cerebral y requiere cuidados especializados. Explicó que, tras permanecer 27 días en un hospital privado mediante atención subrogada, le propusieron trasladarla a Culiacán sin explicarle un plan claro de atención. Como madre soltera, señaló que no puede solventar los gastos de establecerse en otra ciudad.
“Yo para que mi niña pueda llevar a cabo sus tratamientos he tenido que llevarlo todo por medios particulares, porque la verdad aquí se ha batallado demasiado”, manifestó.
Otro derechohabiente, quien se identificó como Alejandro, también de Nogales, relató que su madre, de 82 años, tuvo que regresar por falta de camas cuando acudió al hospital. Al momento de la entrevista, indicó que le habían realizado estudios y permanecía a la espera de una valoración para determinar si sería operada.
“Mi hermana sí […] la tuvieron que regresar un día anterior. Se tuvieron que regresar en la noche […] porque no había camas acá”, contó.



