Ante el regreso a clases y la implementación del “ABC de las emociones”, el Padre Yaco llamó a los padres de familia a involucrarse activamente en la educación emocional de sus hijos y a reforzar desde casa lo que aprenden en las escuelas.
El sacerdote consideró positivo que las autoridades educativas pongan atención en las emociones de los estudiantes, pero destacó que estos esfuerzos necesitan el respaldo de las familias para que tengan continuidad. “¿De qué va a servir que hagan todo este esfuerzo la Secretaría de Educación si en casa no va a haber un respaldo, una continuación, un eco de lo que acá se esté haciendo?”, cuestionó.
El Padre Yaco invitó a los padres a preguntarse qué concepto tienen de sus hijos y a comprender que una persona debe desarrollarse de manera integral, considerando el cuerpo, la mente, las emociones y la espiritualidad. Señaló que cada uno de estos aspectos debe comenzar a trabajarse desde el hogar.
Respecto a la educación emocional, advirtió que todavía existen prácticas de invalidación de las emociones dentro de las familias. “Cállate, no llores, déjate de cosas”, ejemplificó, al señalar que muchos padres también necesitan aprender a gestionar sus propias emociones para poder acompañar adecuadamente a sus hijos.
Por ello, destacó que el “ABC de las emociones” incluya a los padres de familia, pues consideró necesario que ellos también reciban herramientas para comprender a los menores y acompañarlos. Como ejemplo, mencionó una capacitación para catequistas en la que se abordarán temas como el manejo de emociones, los espacios seguros y cómo entender al “niño digitalizado”.
Leer también: A Sheinbaum no le hacen caso todos los funcionarios de no vivir con lujos y excesos: Ernesto Núñez
Asimismo, llamó a los padres a prestar atención a la formación espiritual de sus hijos y a mantener coherencia entre lo que se enseña en la escuela, el catecismo y lo que los menores observan en casa. “De nada sirve, padres, que la catequista se pase una hora explicándole a tu hijo que decir mentiras no está bien, que la verdad nos hace libres, que en la verdad somos plenos, felices. Si cuando llegue a su casa suena el teléfono y tú le dices, ‘Contesta y dile que no estoy.’ Echaste por la borda toda la hora de catecismo”.
Finalmente, el Padre Yaco pidió a las familias acompañar de cerca a sus hijos, mediante preguntas sencillas sobre lo que aprendieron durante el día, cómo se sienten o qué les enseñaron. “Creo que debería haber un manual de preguntas básicas para el padre de familia a la hora de compartir con sus hijos”, señaló, al insistir en que el trabajo de educar las emociones comienza en casa, con amor, comunicación y coherencia.




