Después de casi 60 horas atrapada bajo los escombros provocados por una riada, una niña de seis años fue rescatada con vida este sábado en Timure, en el norte de Nepal, en una operación que sorprendió a los equipos de emergencia debido al tiempo transcurrido desde el desastre.
Los rescatistas tuvieron que retirar manualmente toneladas de piedras, madera, planchas metálicas y fragmentos de construcciones arrastrados por la corriente hasta llegar al pequeño espacio donde permanecía atrapada la menor.
Al ser localizada, la niña fue extraída en brazos de los rescatistas. En las primeras imágenes aparece aparentemente inconsciente y con el cuerpo inmóvil, mientras los agentes la alejaban de una zona cubierta de barro y escombros.
Tras ser puesta a salvo, los equipos de emergencia le brindaron atención médica. Posteriormente, la menor apareció consciente, abrigada y recibiendo alimento en un puesto de seguridad cercano a Timure.
El rescate quedó registrado en un video difundido por la Policía Armada de Nepal, que confirmó que habían transcurrido casi 60 horas desde que la riada dejó atrapada a la niña.
Una carrera contra el tiempo
El rescate ocurrió mientras miles de militares, policías y elementos de la Policía Armada continúan trabajando en las zonas afectadas por la emergencia.
Timure, ubicada cerca de la frontera con China, fue una de las localidades más golpeadas por la avenida de agua que destruyó viviendas, comercios e infraestructura a lo largo del corredor de los ríos Bhotekoshi y Trishuli.
Los trabajos de búsqueda se han complicado debido a las grandes cantidades de barro, rocas y restos de construcciones que dejó la corriente. En algunos sectores, el lodo comienza a secarse y compactarse, dificultando todavía más las labores de remoción.
Helicópteros continúan apoyando las operaciones para llegar a comunidades donde los caminos permanecen bloqueados, mientras los equipos también recuperan cuerpos que fueron arrastrados por los ríos a varios kilómetros de los lugares donde fueron reportados como desaparecidos.
La esperanza no se apaga
La posibilidad de encontrar supervivientes disminuye conforme pasan las horas y la operación se concentra cada vez más en localizar a las personas que continúan desaparecidas entre el barro y los restos de las construcciones.
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En medio de este escenario, el rescate de la niña de seis años representa un inesperado rayo de esperanza para los equipos que siguen trabajando en una catástrofe que ha dejado cientos de muertos y miles de personas sin localizar.
El caso demuestra también la dificultad y el riesgo de las labores de rescate, en las que los equipos deben avanzar lentamente entre toneladas de escombros con la esperanza de encontrar señales de vida.




