Hermosillo, Sonora.- Miguel Berchelt (42-3, 37 KO’s), mejor conocido como “El Alacrán”, recordó sus inicios en el boxeo y cómo su abuela fue una figura fundamental para elegir este camino, al grado de llevar su apodo tatuado como homenaje a ella.
Originario de Cancún, pero con una fuerte conexión con Hermosillo, Sonora, contó que de niño, soñaba con ser futbolista, hasta que vio pelear a Rudy López y descubrió su pasión por el boxeo.
Desde entonces comenzó una carrera que lo llevaría a convertirse en campeón del mundo; pero detrás de los triunfos, también hubo momentos difíciles.
De niño, acudía solo a sus competencias porque su mamá era madre soltera y, aunque algunas veces regresaba a casa como ganador, había algo que deseaba todavía más que la medalla: tener a sus papás ahí para abrazarlo, como veía que ocurría con otros niños.
Esa experiencia también le enseñó que no siempre se baja del ring con la victoria y que, en el deporte, la audiencia puede ser muy cruel. Cuando ganas, todos quieren estar contigo, pero cuando pierdes, muchas veces solo permanecen quienes realmente te quieren.

Después de conseguir sus primeros grandes ingresos, “El Alacrán” reconoció que cometió errores al gastar dinero pensando que sería boxeador toda la vida.
Hoy sabe que una carrera deportiva puede durar apenas algunos años, y que es necesario prepararse para lo que viene después.
Por eso, entre sus consejos para los jóvenes, está no abandonar los estudios, cuidar el dinero y nunca dejar de luchar por sus sueños. Además, recordó una frase que resume mucho de lo que ha aprendido en el camino.
“Lo único que cae del cielo es agua”.
Durante la entrevista en Amiga Date Cuente de Proyecto Puente, también habló de cómo las redes sociales están acercando a nuevos públicos al boxeo, incluso a través de influencers que entrenan y comparten su preparación.
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Para cerrar, invitó a quienes disfrutan este deporte a acercarse al gimnasio, prepararse y conocer de cerca todo lo que implica convertirse en boxeador, demostrando que, detrás del campeón, existe una historia de esfuerzo, familia y muchas derrotas que también fueron parte del camino.




