Hermosillo, Sonora.- La Selección Mexicana U-12 resultó campeona de la Serie Mundial Cal Ripken 2026 en Missouri, tras vencer a potencias del béisbol como Puerto Rico, Japón, y Estados Unidos en la gran final.
El equipo estuvo conformado por talento infantil de México, con una base destacada de peloteros sonorenses, entre ellos el hermosillense Édgar Méndez, de 13 años, quien es jugador de la Liga Pitic.
En compañía de su hermano Fernando, quien participó como coach del equipo y que en su niñez también fue campeón mundial, Édgar contó cómo el deporte ha estado en su vida desde muy pequeño, y que eso lo llevó a ser campeón internacional y posteriormente mundial.
“Empecé con el camino del béisbol desde los dos años. Fue un camino bastante largo, pues pasé por varios torneos, selección Sonora, selección México y pues sí, desde chiquito me inculcaron al deporte porque pues es muy bonito participar, enfrentarse a otros equipos, países en este caso y pues sí, son experiencias que nunca se olvidan”.
Por su parte, Fernando destacó que durante el torneo, México enfrentó a representativos de Canadá, Alemania, Puerto Rico, Colombia, Nueva Zelanda, Japón y finalmente Estados Unidos.
Señaló que la exigencia física y mental fue constante, especialmente ante rivales considerados potencias mundiales en este deporte.
“Un juego pasado había sido contra Japón, una potencia mundial en el ámbito del béisbol. Entonces el día de la Serie Mundial contra Estados Unidos, nosotros le decíamos a los muchachos que ya era el último jalón, que se esforzaran. La verdad, el desgaste fue mucho el día anterior. Y se notaba a los muchachos, desgastados, cansados.Y nosotros les recordamos que estábamos un pasito ya para terminar este torneo”.
Uno de los momentos más críticos ocurrió durante la gran final frente a Estados Unidos. El equipo mexicano comenzó abajo en el marcador 3-1, una situación que puso a prueba la resiliencia del grupo.
Édgar relató que la motivación fue fundamental para remontar el marcador, y es que durante los 10 días de convivencia, el equipo utilizaba dinámicas grupales antes de los juegos, incluyendo el uso de frases motivadoras y trabajo de respiración para mantener el enfoque.
“dijimos, ‘le pudimos ganar a Japón, 6-5, potencia mundial, tres años consecutivos quedando campeón. Que no podamos remontar este juego, nosotros podemos con esto y mucho más’.
Eso fue una frase motivadora para llegar a ser campeón”.
Más allá del éxito en la Serie Mundial, ambos hermanos tienen metas claras para el futuro profesional. Édgar, quien cursa la secundaria, aspira a firmar con un equipo de Grandes Ligas.
Fernando busca profesionalizar aún más su rol, combinando el juego activo en ligas de alto nivel con la posibilidad de incursionar como coach en equipos de categorías mayores.
Los hermanos Méndez enviaron un mensaje a la juventud sonorense, enfatizando que la perseverancia y la disciplina son los pilares fundamentales para alcanzar cualquier objetivo, tanto en el ámbito deportivo como en los proyectos de vida personales.
“Que sigan trabajando duro, que se sigan esforzando, que no caigan en cosas de la vida, como que si me fue mal en algo no lo dejen tirado. Sigan trabajando, de los errores se aprende”, expresó Fernando.
“Pues que sigan echándole ganas, todo se puede en esta vida. Si caes en un momento malo, cualquiera, levanta, ya que tarde o temprano va a llegar tu momento bueno, hora cero, vas a hacer eso y mucho más”, finalizó Édgar.




