Foto: @ICEgov
El plan del Gobierno de Estados Unidos para destinar hasta 20 millones de dólares a la compra de guantes capaces de emitir descargas eléctricas para agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) provocó una ola de críticas entre congresistas demócratas y organizaciones defensoras de los migrantes.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció un contrato de hasta 20 millones de dólares para adquirir los guantes CTG-5, equipados con electrodos en la palma que emiten pulsos eléctricos al entrar en contacto con la piel, provocando dolor.
Aunque el DHS los describe como un “dispositivo de desescalada”, organizaciones defensoras de migrantes cuestionaron que este tipo de equipo sea entregado a agentes de ICE.
“Armar con guantes de descarga eléctrica a agentes mal entrenados para infligir dolor a nuestros vecinos es repugnante y bárbaro”, afirmó Kica Matos, presidenta del Centro Nacional de Leyes de Inmigración (NILC).
Matos también acusó a ICE de ser una “agencia descontrolada con un fondo opaco de 80 mil millones de dólares” y pidió al Congreso terminar con lo que calificó como un “cheque en blanco” para el organismo.
Demócratas también cuestionan el gasto
La congresista demócrata por Illinois, Delia Ramírez, manifestó en X que “bajo ninguna circunstancia” se debería confiar al DHS unos guantes capaces de producir descargas eléctricas.
La legisladora aprovechó para pedir la aprobación de su iniciativa ‘Melt ICE Act’, que busca recortar los fondos destinados a las operaciones de detención de inmigrantes.
Por su parte, el congresista demócrata por Florida, Maxwell Alejandro Frost, cuestionó que se destinen 20 millones de dólares de los contribuyentes a unos guantes para “matones enmascarados y sin ley”.
La Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON) fue todavía más contundente y acusó a la Administración de Donald Trump de tener la capacidad de “torturar a la gente discretamente”.
“Esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición”, declaró su director, Jorge Torres.
ICE enfrenta nuevas críticas por sus operativos
La controversia se suma a las críticas que ICE ha recibido por sus operaciones de detención y control migratorio.
En los últimos meses, la atención se ha centrado en los tiroteos mortales contra el mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Johan Durán, ocurridos durante controles de tráfico en Texas y Maine, respectivamente.
Además, en enero la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios en Minneapolis generó una ola de protestas contra el organismo.
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Mientras el DHS sostiene que los guantes forman parte de la evaluación continua del equipo utilizado por sus agentes, sus detractores consideran que la adquisición representa un nuevo motivo para cuestionar las facultades y recursos otorgados a ICE.




