URES, Sonora.— Doce años después del derrame que afectó a comunidades de la Cuenca del Río Sonora, los gobiernos de México y Sonora anunciaron el inicio de una nueva etapa de remediación ambiental, con una inversión de 654 millones de pesos.
Los trabajos comenzarán en septiembre de 2026 y tendrán como objetivo atender suelos y sedimentos potencialmente contaminados en la cuenca, con una primera etapa programada para concluir en diciembre de este mismo año.
El anuncio fue realizado durante un encuentro encabezado por el gobernador Alfonso Durazo Montaño y la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, ante habitantes y representantes de los ocho pueblos afectados.
La intervención forma parte del Plan de Justicia para Cananea, que contempla acciones no sólo para la recuperación ambiental, sino también en materia de salud, agua limpia y prevención de nuevos riesgos para las comunidades.

Una respuesta que llega 12 años después
Durazo Montaño reconoció que, después de más de una década de espera, existe desconfianza entre los habitantes de la región, pero aseguró que los gobiernos federal y estatal tienen el compromiso de atender de fondo la problemática.
“Después de 12 años, tienen derecho a dudar. Pero francamente, no somos iguales y por eso estamos aquí dándoles la cara”, expresó el mandatario.
El gobernador recordó que desde diciembre de 2024 la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó establecer un programa con tiempos, recursos y responsables para atender la problemática del Río Sonora, incluyendo acciones de salud, agua, remediación y no repetición.
“Tenemos que continuar dialogando, platicando, poniendo sobre la mesa soluciones con el mejor ánimo, con buena fe y con la certeza de que de parte del gobierno federal y del gobierno del estado van a encontrar, invariablemente, un claro compromiso de resolver a fondo un pendiente que viene del 2014”, afirmó.

¿Qué se hará con los 654 millones?
La secretaria Alicia Bárcena aseguró que los recursos destinados a esta etapa ya están disponibles y detalló que los trabajos incluirán caracterización, muestreo, remoción, tratamiento, disposición y seguimiento de los materiales que representen algún riesgo para el ambiente o la salud.
El proceso se dividirá en tres grandes fases: primero se realizará el diagnóstico y caracterización de las zonas; posteriormente se manejarán y dispondrán los materiales contaminados y, finalmente, se establecerá un esquema de vigilancia y monitoreo.
Como parte de los estudios, durante los recorridos realizados en la Cuenca del Río Sonora se recolectaron 64 muestras de suelo y sedimentos, además de muestras de agua de las presas Abelardo L. Rodríguez y El Molinito.
También se contempla revisar más de 5 mil muestras históricas y realizar nuevos estudios conforme a las normas ambientales vigentes.

Comunidades tendrán seguimiento de los trabajos
Las autoridades señalaron que el proceso contará con mecanismos de información pública y reuniones periódicas con las comunidades para transparentar los avances de la remediación.
Durante el encuentro en Ures, representantes de los Comités de Cuenca plantearon dudas sobre el alcance del programa, la selección de los sitios que serán intervenidos, la profundidad de los muestreos y el seguimiento que se dará a las áreas atendidas.
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Con esta nueva etapa, el Gobierno de México y el Gobierno de Sonora buscan avanzar en una de las principales demandas de las comunidades afectadas por el derrame de 2014: recuperar las condiciones ambientales de la cuenca y garantizar que los riesgos identificados no vuelvan a repetirse.




