Naco, Sonora.- Un total de seis personas han sido hospitalizadas luego de estar expuestas a la contaminación por el derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio y concentrado de cobre en el municipio de Naco.
Alejandro Arizmendi Álvarez, secretario de dicho Ayuntamiento, confirmó que las seis personas son residentes del ejido Cuauhtémoc, comunidad que se encuentra a ocho kilómetros de donde ocurrió el descarrilamiento del tren que transportaba el material tóxico.
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Mencionó que varios de ellos son ganaderos y tiene su hato cerca de la contingencia, y aunque no presentan afectaciones graves en su salud, el Gobierno Municipal está dándole seguimiento puntual por medio de familiares.
“El presidente se comunicó directamente con un familiar de los involucrados y esta persona es presidente de la Asociación Ganadera local de Naco con residencia en el ejido Cuauhtémoc. Y él nos comentó que efectivamente que estos familiares de él, tres son familiares directos, presentaron síntomas desde que empezó la contingencia, porque ellos tienen su hato ganadero cerca de ahí donde pasó la contingencia. Fueron trasladados al hospital y recibieron atención médica, pero quedó él en informarnos cuál fue el dictamen médico”.

El funcionario municipal hizo un llamado a las autoridades federales y a la empresa Ferromex para que se realicen los trabajos de reparación de daños, tanto a personas afectadas como al medio ambiente.
Exigió que se tomen las medidas necesarias para que un accidente así no vuelva a ocurrir, haciendo énfasis que ese tipo de materiales no solo se transportan por Naco, sino por varios municipios de la sierra sonorense.
“En la mañana tuve plática con el presidente del Comisariado Ejidal del Ejido Cuauhtémoc, donde ellos también ya están en los medios que van a proceder legalmente para buscar que se le remedie el daño que tienen. También a la persona que es propiedad del rancho donde pasó la contingencia.
Nosotros principalmente estamos muy preocupados por el daño, primeramente el de la salud que pueda surgir a personas que anduvieron por ahí también a su ganado, que pueda haberse filtrado el hidrosulfuro de sodio hacia los represos que tienen ahí los de las rancherías. Y también el daño ambiental que nos pueda dejar colateralmente, pues tenemos muy fresco el recuerdo del río Sonora”.
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Por su parte, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena informó que tras el descarrilamiento de Ferromex se aplicaron medidas de contención inmediata y se clausuró la zona afectada.
Detalló que el incidente involucró 240 toneladas de concentrado de cobre y 72 mil litros de hidrosulfuro de sodio, de los cuales 70 mil 300 litros se derramaron en un arroyo, impactando un área de 1.7 kilómetros cuadrados.
La Profepa delimitó un área de impacto de 5 mil 207 metros cuadrados y realizó monitoreos aéreos en 10 kilómetros del cauce, sin hallar evidencia superficial de contaminantes, aunque no se descarta su presencia. Mientras el concentrado de cobre ya ha sido retirado en su totalidad, las autoridades continúan analizando muestras de suelo y biota para determinar con precisión el daño ambiental.

Ante la responsabilidad de la empresa, la Procuraduría ordenó a Ferromex presentar un plan de caracterización ambiental que cubra al menos tres kilómetros del cauce, así como un programa de remediación sujeto a aprobación.
Finalmente, se impusieron medidas de urgente aplicación que incluyen el retiro de los vagones accidentados, la infraestructura contaminada y la limpieza exhaustiva del área.
Las autoridades mantienen una supervisión permanente en el sitio para verificar el trasvase del material restante y asegurar que las labores de descontaminación se realicen de manera adecuada.




