El deportista extremo ruso Serguéi Boitsov estableció un nuevo récord mundial al lanzarse en paracaídas desde un globo aerostático situado a 11 mil 551 metros de altura, en un salto que comenzó prácticamente en el límite inferior de la estratósfera.
El desafío se realizó el 22 de agosto y permitió a Boitsov superar la marca anterior, de 10 mil 60 metros, establecida años atrás por un equipo de Polonia.
La diferencia fue de mil 491 metros, suficiente para colocar al deportista ruso en un nuevo registro mundial.
El salto comenzó en la estratósfera
Boitsov ascendió a bordo de un globo aerostático hasta alcanzar los 11 mil 551 metros y, una vez en la altura prevista, abandonó la aeronave para iniciar el descenso en paracaídas.
A esa altitud se encontraba en la parte baja de la estratósfera, capa de la atmósfera que comienza aproximadamente entre los 10 y 12 kilómetros sobre la superficie terrestre, aunque sus límites pueden variar dependiendo de la latitud y las condiciones atmosféricas.
El ascenso en globo permitió alcanzar una altura muy superior a la habitual para la aviación comercial antes de iniciar el salto.
Un regalo de cumpleaños de 11 kilómetros
El récord tuvo además un significado personal para Boitsov: el deportista cumplió años el pasado 15 de agosto, apenas una semana antes de realizar el desafío.
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Después de completar el descenso, consideró que la nueva marca era “el regalo más importante” que podía hacerse.
El salto se realizó durante el Día de la Bandera Nacional de Rusia y formó parte de los eventos previos al Festival Internacional de la Juventud 2026.
Con el descenso completado, Boitsov no solo celebró su cumpleaños: también dejó atrás una marca mundial al lanzarse desde una altura donde comienza la estratósfera.




