La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una de las mayores controversias recientes en su proceso de admisión, luego de que padres de familia, aspirantes y estudiantes denunciaron presuntas irregularidades en el examen de ingreso, entre ellas el posible uso de inteligencia artificial y otras herramientas para cometer fraude académico.
En entrevista para Proyecto Puente, Marco Fernández, profesor investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey y coordinador del Programa de Educación y Anticorrupción de México Evalúa, explicó que los resultados del último examen fueron atípicos, al registrar puntajes muy superiores a los observados durante la última década.
“Los resultados atípicos que se observaron en el último examen de ingreso, con puntajes muy superiores al histórico de los últimos 10 años, sugieren que la diferencia fue la aplicación en línea y la poca eficacia de la tecnología utilizada para atemperar la posibilidad de fraude académico, hay que llamarlo tal cual”, afirmó.
El especialista señaló que, además de los análisis independientes que detectaron anomalías, aspirantes presumieron en redes sociales cómo lograron evadir los mecanismos de vigilancia mediante grupos de Facebook, WhatsApp y Telegram, donde compartieron experiencias sobre el uso de ayudas indebidas durante la evaluación.
Ante este escenario, la UNAM anunció la creación de una comisión técnica para investigar lo ocurrido y suspendió temporalmente la inscripción de los estudiantes admitidos mediante ese examen, mientras se determina si existieron irregularidades y cuáles serán las medidas a seguir. Fernández advirtió que repetir la prueba de manera presencial implicaría retos técnicos, logísticos y jurídicos, además de posibles amparos por parte de aspirantes que sostengan haber aprobado legítimamente.
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El investigador subrayó que el caso representa un desafío para todas las instituciones educativas frente al avance de la inteligencia artificial. “Todas las instituciones y todos los niveles educativos nos estamos enfrentando al reto de cómo incorporar la inteligencia artificial de manera que realmente potencie el conocimiento y no sea una herramienta que mine el pensamiento crítico, el aprendizaje y sea el atajo al que recurren estudiantes para realmente no aprender e incluso hacer trampa”, expresó.
Fernández también destacó que la UNAM hizo públicos todos los resultados del examen, lo que permitió detectar las anomalías. En contraste, señaló que instituciones como la UAM, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Autónoma de Nuevo León utilizaron el mismo software, pero no publicaron sus bases de datos completas, lo que impide realizar análisis similares.
“La UNAM tiene la virtud de haber publicado todos sus resultados y de ahí se pudo hacer el análisis que llevó a evidenciar estos problemas. La UAM, el Poli y la Universidad Autónoma de Nuevo León usaron el mismo software, contrataron a la misma empresa, pero sus resultados no son públicos”, indicó.
Finalmente, el especialista insistió en que debe haber consecuencias para las autoridades responsables del proceso, la empresa encargada del software y los aspirantes que hayan cometido fraude.
“Tiene que haber consecuencias. Este país está lleno de casos de corrupción y fraude con impunidad. Este caso es similar en el ámbito académico. Hay un fraude masivo, no fueron casos aislados y si no hay consecuencia se refuerza esta terrible frase de que el que tranza no avanza”, concluyó.




