El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encabezó este miércoles una ceremonia solemne en la Base Aérea de Dover, Delaware, para recibir los restos de cuatro militares estadounidenses que murieron en Medio Oriente durante el conflicto.
El mandatario permaneció en silencio y saludó mientras los cuatro féretros eran escoltados fuera de un avión para ser entregados a sus familias. Este acto forma parte de las ceremonias más solemnes que realiza un comandante en jefe ante la muerte de integrantes de las Fuerzas Armadas.

La ceremonia en Dover fue la tercera a la que Trump asiste desde que inició su ofensiva contra Irán en febrero. El presidente tenía programado reunirse en privado con los familiares de los soldados fallecidos para expresarles sus condolencias.
Leer también: Rubio señala que Cuba representa un riesgo para la seguridad nacional de EEUU por su cercanía geográfica
Durante su traslado hacia la base aérea, Trump calificó este momento como “una de las cosas más difíciles de hacer como presidente”.
Al referirse a las familias de los militares, el mandatario expresó: “los amamos, amamos a su hijo”. Además, agregó: “No hay juegos, no hay nada: ese es su hijo”, y señaló que ante una pérdida de este tipo “lo único que puedes hacer es entregar tu corazón”.

Trump estuvo acompañado por integrantes de su administración, entre ellos el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto. También asistieron los senadores Thom Tillis, republicano por Carolina del Norte, y Chris Coons, demócrata por Delaware.




