El Gobierno de México y una delegación de Estados Unidos iniciaron este martes en Ciudad de México la tercera ronda bilateral de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un proceso que cobra especial relevancia tras la decisión de Washington de no extender el acuerdo por otros 16 años y establecer revisiones anuales hasta 2036.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, recibió en la dependencia federal a representantes de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), donde comenzaron las reuniones técnicas entre funcionarios de ambos países.
A través de un comunicado, la Secretaría de Economía informó que “El secretario Ebrard dio la bienvenida a ambos equipos y expresó su confianza en que las conversaciones serán fructíferas”.
Las mesas de trabajo se desarrollarán hasta el 23 de julio y abordarán temas estratégicos para la relación comercial bilateral, entre ellos acero, aluminio, automóviles, seguridad económica, asuntos laborales, agricultura y servicios de pagos electrónicos.
En esta primera jornada participaron equipos técnicos, mientras que el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, arribará a México entre el miércoles y el viernes para sostener reuniones con Marcelo Ebrard, quien encabeza la delegación mexicana.
México busca proteger su competitividad comercial
La agenda de trabajo también contempla encuentros con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha señalado que su administración buscará que las futuras revisiones anuales funcionen como un mecanismo de verificación del cumplimiento del tratado y no como negociaciones integrales cada año.
La mandataria ha manifestado que una revisión completa anual no beneficia a ninguno de los tres socios comerciales y sostuvo que México analizará las propuestas estadounidenses bajo el principio de proteger su economía, especialmente aquellas relacionadas con el endurecimiento de las reglas de origen y el incremento del contenido producido en territorio estadounidense.
Por su parte, Marcelo Ebrard ha reiterado que una de las prioridades del Gobierno mexicano es conservar la ventaja arancelaria que ha permitido al país consolidarse como el principal exportador hacia el mercado estadounidense.
Antes del inicio de las negociaciones, el funcionario sostuvo reuniones con integrantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para revisar la postura común de México. Recordó que alrededor del 85 % de las exportaciones mexicanas ingresan actualmente libres de arancel a Estados Unidos.
La delegación mexicana también buscará avanzar en soluciones relacionadas con los aranceles sectoriales aplicados al acero, aluminio y automóviles, considerados sectores clave para la economía nacional.
El presidente del CCE, José Medina Mora, expresó previamente que el sector empresarial está dispuesto a mantener las revisiones anuales durante el tiempo que sea necesario, incluso durante el resto de la administración del presidente Donald Trump, antes que aceptar condiciones que resulten desfavorables para México.
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La ronda anterior de negociaciones, realizada entre el 15 y el 17 de junio en Washington, permitió avances en temas de reglas de origen, seguridad económica, así como el inicio de discusiones sobre agricultura, trabajo, medioambiente y la creación de un comité para impulsar la compatibilidad regulatoria entre ambos países.




