La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró que la presencia de agentes estadounidenses de inteligencia en territorio nacional que no informaron su estancia al gobierno federal únicamente ha sido detectada en Chihuahua.
Al ser cuestionada sobre si México debería solicitar la salida de estos agentes de seguridad, la titular del Poder Ejecutivo descartó esta posibilidad, al señalar que la mayoría de ellos se encuentran en el país de manera legal.
Sheinbaum recordó que actualmente hay alrededor de 250 agentes en México, quienes cumplen con la Constitución y las leyes nacionales, además de que sus actividades son revisadas por un comité que analiza las solicitudes de ingreso.

Explicó que los agentes extranjeros de inteligencia o seguridad deben presentar cada mes un informe sobre sus actividades en México. “La gran mayoría lo cumplen, el problema es que sí hay agentes que no informan al gobierno de México y donde lo tenemos detectado fue en Chihuahua”, señaló.
La mandataria federal consideró que solicitar la salida de estos agentes podría generar un conflicto con Estados Unidos, situación que, dijo, no es lo que busca el gobierno mexicano.
Sin embargo, afirmó que México no permitirá violaciones a su soberanía y destacó que la relación con Estados Unidos debe mantenerse bajo un esquema de coordinación y respeto. “Hay que buscar una buena relación porque le conviene a México y no quiere decir que nos quedemos callados. No quiere decir que el canciller de México no hable con el embajador de ese país, pero no se trata de entrar en una confrontación, pero tampoco que si vemos algo incorrecto, no lo digamos”, subrayó.
Sheinbaum señaló que antes de buscar un conflicto con Estados Unidos, su gobierno apuesta por encontrar soluciones mediante el diálogo y la reciprocidad.

“Hay que buscar coordinación sin agachar la cabeza”, enfatizó, al señalar que la administración de la llamada Cuarta Transformación ha establecido límites con Estados Unidos, pues consideró que anteriormente no existían.
La presidenta afirmó que durante los gobiernos de Felipe Calderón y, en menor medida, Enrique Peña Nieto, existió una relación que calificó como de “entreguismo absoluto”, y aseguró que actualmente la soberanía nacional es un tema prioritario. “La soberanía es algo muy serio”, concluyó.




