La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que el exembajador de México en Estados Unidos, Ken Salazar, reconoció en una entrevista que “no había ningún vínculo” entre el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador y el Cártel de Sinaloa, luego de que, afirmó, “se le mintió al gobierno de México” sobre la participación de agentes estadounidenses en el operativo para detener a Ismael “El Mayo” Zambada.
La mandataria señaló que una muestra de ello es “la exposición del avión que el FBI pone como si hubiera sido resultado de una operación” suya. Además, informó que este martes la Fiscalía General de la República fijará una postura sobre el caso y que su administración continúa a la espera de la respuesta del actual embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, a la consulta que le fue enviada.

Sheinbaum hizo referencia a las declaraciones de Ken Salazar durante una entrevista realizada el 3 de julio, la cual fue ampliamente difundida en redes sociales. En ese contexto, recordó que durante la administración de López Obrador fue detenido Ovidio Guzmán, uno de los líderes del grupo criminal.
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“¿Qué argumentos adicionales podemos dar, aparte de la declaración de Ken Salazar?, relacionado con que no había ningún vínculo del gobierno del presidente López Obrador, en particular con este grupo delictivo, pues la detención de Ovidio Guzmán y de muchos otros que estaban vinculados con este cártel”, expresó la presidenta.
Asimismo, subrayó que existen diferencias entre su gobierno y administraciones pasadas. Recordó que “durante el gobierno de (Vicente) Fox se fuga de la cárcel El Chapo Guzmán en 2001 y es detenido hasta 2014. Se vuelve a fugar y lo vuelven a detener”. También mencionó que “está la sentencia de (Genaro) García Luna, en donde el propio jurado de Estados Unidos dice claramente que había vínculos y recibía dinero de ese mismo grupo delictivo”. Añadió que García Luna “con Fox fue titular de la agencia de Investigación Criminal y con (Felipe) Calderón, su secretario de Seguridad”.

Finalmente, la presidenta cuestionó que, pese a estos antecedentes, continúe una “campaña sucia, negra, pagada con mucho dinero para desacreditar a nuestro gobierno y al del presidente López Obrador”. Afirmó que esa estrategia “no tiene absolutamente ninguna base, al contrario, los resultados que tenemos en seguridad pues son enormes”.



