El sueño mundialista de México terminó una vez más en los octavos de final. Pese a una reacción que hizo vibrar al Estadio Ciudad de México, el Tricolor cayó 3-2 frente a Inglaterra y volvió a despedirse del torneo en la misma instancia que lo ha perseguido durante las últimas décadas.
El equipo dirigido por Javier Aguirre luchó hasta el último minuto, pero no pudo revertir una desventaja de dos goles ante una selección inglesa que aprovechó los errores defensivos para sellar su pase a los cuartos de final del Mundial 2026.
Con este resultado, México suma su octava eliminación en octavos de final en los últimos nueve Mundiales, manteniendo una racha que se ha convertido en una de las mayores frustraciones de la afición.
Aunque Inglaterra monopolizó la posesión desde el inicio, la primera oportunidad clara fue para el conjunto mexicano. Al minuto 14, Raúl Jiménez conectó un sólido remate de cabeza que obligó a Jordan Pickford a realizar una espectacular atajada sobre la línea de gol, evitando que el Estadio Azteca estallara de emoción.
El dominio inglés terminó por reflejarse en el marcador al minuto 35. Bukayo Saka desbordó por la banda derecha y envió un centro preciso para Jude Bellingham, quien apareció sin marca para empujar el balón y poner el 1-0.
México aún no lograba asimilar el golpe cuando llegó el segundo. Un error en la salida permitió un contragolpe letal que Harry Kane condujo antes de asistir nuevamente a Bellingham, quien, con algo de fortuna, firmó su doblete para ampliar la ventaja al 39′.
Cuando parecía que el partido se inclinaba definitivamente a favor de los europeos, Julián Quiñones devolvió la esperanza a la afición al minuto 42 tras aprovechar un rebote dentro del área y marcar el 2-1 antes del descanso.
El gol cambió el ambiente en un estadio completamente entregado al Tricolor, que cerró la primera mitad presionando en busca del empate. Incluso César Montes estuvo cerca de conseguirlo con un potente disparo que Pickford desvió con una intervención providencial.
El panorama parecía favorecer aún más a México al inicio del complemento. Al minuto 54, Jarell Quansah fue expulsado tras una revisión en el VAR por una dura entrada sobre Jesús Gallardo, dejando a Inglaterra con diez futbolistas.
Sin embargo, la reacción inglesa fue inmediata. Apenas tres minutos después, el arquero Luis Ángel “Tala” Rangel cometió una falta dentro del área sobre Harry Kane y el árbitro señaló la pena máxima. El propio delantero inglés ejecutó el penal con precisión para colocar el 3-1.
Lejos de rendirse, el Tricolor volvió a meterse en el encuentro gracias a un penal convertido por Raúl Jiménez, lo que desató un cierre lleno de tensión y esperanza entre los más de 80 mil aficionados presentes.
México se lanzó al ataque durante los últimos minutos con más corazón que claridad, mientras Inglaterra resistía cada intento para asegurar su clasificación a la siguiente ronda.
Con el silbatazo final llegó también el silencio en las tribunas. El equipo mexicano volvió a quedarse a un paso de romper la barrera de los octavos de final, una asignatura pendiente que permanece desde hace más de tres décadas y que continuará alimentando el anhelo de millones de aficionados rumbo a la próxima Copa del Mundo.
Lee también: Bélgica estalla contra la FIFA por habilitar a Balogun tras expulsión; acusa violación al reglamento del Mundial 2026
Mientras Inglaterra sigue en la pelea por el título, México deberá iniciar un nuevo proceso de análisis tras otra eliminación que dejó al Tricolor con la sensación de haber competido, pero sin lograr cambiar una historia que volvió a repetirse.



