La polémica por el clembuterol volvió a colocar a México en el centro de atención durante el Mundial 2026. Ocho futbolistas de la selección de Túnez registraron hallazgos atípicos en controles antidopaje, aunque las primeras investigaciones apuntan a que la sustancia habría ingresado a sus organismos por el consumo de carne contaminada durante su concentración en Monterrey, y no por un intento de mejorar su rendimiento.
De acuerdo con información publicada por los diarios británicos The Times y Daily Mail Sport, los análisis detectaron rastros de clembuterol, un agonista beta-2 prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) por sus efectos para favorecer el desarrollo muscular y reducir la grasa corporal. Sin embargo, las concentraciones encontradas serían compatibles con un caso de contaminación alimentaria.
El caso cobró relevancia a solo unos días del partido de octavos de final entre México e Inglaterra, programado para este domingo en el Estadio Azteca. Ante este escenario, la selección inglesa llegará al país con un protocolo que ya aplica en torneos internacionales: viajar acompañada de su propio equipo de chefs y controlar por completo la preparación de los alimentos que consumen sus jugadores.

Investigación en curso; no habría sanciones
Las autoridades antidopaje iniciaron una investigación para esclarecer el origen de la sustancia y, según los reportes, un restaurante de Monterrey forma parte de las indagatorias. Hasta el momento, no se prevé que los futbolistas tunecinos reciban sanciones deportivas, debido a que la evidencia apunta a una contaminación accidental.
La FIFA no ha emitido comentarios sobre el caso, mientras que la Federación Tunecina de Futbol tampoco se ha pronunciado públicamente.
Un problema que persigue a México desde hace más de una década
El episodio revive uno de los antecedentes más conocidos del deporte mexicano. En 2011, cinco integrantes de la Selección Mexicana que disputaba la Copa Oro dieron positivo por clembuterol. Tras las investigaciones, la Federación Mexicana de Futbol y la Agencia Mundial Antidopaje concluyeron que el origen había sido el consumo de carne contaminada, por lo que los jugadores fueron exonerados.
Ese mismo año, durante el Mundial Sub-17 celebrado en México, 109 futbolistas pertenecientes a 19 selecciones presentaron resultados positivos por cantidades mínimas de la sustancia. Como parte de la investigación, la FIFA analizó muestras de carne servidas en los hoteles oficiales y detectó rastros de clembuterol en cerca del 30 por ciento de ellas, motivo por el que decidió no sancionar a ninguno de los jugadores al existir evidencia suficiente de contaminación alimentaria.
Así cambió el protocolo de la AMA
Los antecedentes registrados en México llevaron a la Agencia Mundial Antidopaje a modificar sus procedimientos. Desde 2022, cuando una muestra de orina contiene menos de cinco nanogramos de clembuterol por mililitro, el resultado deja de considerarse automáticamente una infracción y pasa a clasificarse como un Hallazgo Atípico (ATF).
Bajo este protocolo, las autoridades deben investigar si la sustancia provino del consumo de carne contaminada. Si esa hipótesis se confirma, el expediente se cierra sin consecuencias deportivas. Solo cuando no existe evidencia que respalde esa explicación, el caso se convierte en una violación de las normas antidopaje.
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Mientras continúan las investigaciones sobre los jugadores tunecinos, Inglaterra optó por no correr riesgos y mantendrá un estricto control sobre la alimentación de su plantel durante su estancia en México, en vísperas del esperado duelo frente al Tricolor.



