La Suprema Corte de Estados Unidos, de mayoría conservadora, aceptó este martes revisar recursos legales contra las prohibiciones de fusiles de asalto.
El máximo tribunal analizará los argumentos para determinar si estas restricciones violan la Segunda Enmienda de la Constitución, la cual establece que los ciudadanos estadounidenses tienen derecho a poseer y portar armas.

La Corte suele inclinarse por una interpretación amplia de los derechos vinculados a la posesión de armas.
Los casos que serán revisados corresponden a las prohibiciones de rifles de asalto en el condado de Cook, Illinois, y en el estado de Connecticut, este último escenario de la masacre ocurrida en 2012 en la escuela primaria Sandy Hook, donde murieron 20 niños y seis adultos.
Leer también: Ataque armado deja un hombre sin vida dentro de vivienda al norte de Hermosillo
En estas jurisdicciones, las autoridades han prohibido la posesión de ciertos fusiles semiautomáticos tipo AR-15, al considerarlos armas de alta peligrosidad.
Durante su próxima sesión anual, que iniciará en octubre, la Corte deberá resolver si estas prohibiciones, previamente ratificadas por tribunales inferiores, son compatibles con la Segunda Enmienda.

El caso representa una nueva oportunidad para que el tribunal precise su jurisprudencia de junio de 2022, cuando reconoció el derecho de portar armas fuera del hogar, aunque con excepciones “razonables” bajo la Segunda Enmienda, especialmente en los “lugares sensibles”.
Sin embargo, dicha resolución ha generado múltiples dificultades de interpretación y aplicación en tribunales inferiores. Por ello, en junio de 2024, la Corte intentó aclararla al permitir el desarme de personas que representen “una amenaza creíble para la seguridad física de otros”, en un fallo relacionado con un caso de violencia doméstica.



