Hermosillo, Sonora.- Kevin Flores, exentrenador de basquetbol de Karim López, recordó los inicios del joven sonorense en Hermosillo, donde comenzó a formarse desde los tres años de edad en las clínicas del profesor Sergio Maldonado, un proceso que hoy toma relevancia tras su reciente elección en el Draft de la NBA.
Relató que coincidió con Karim cuando era muy pequeño, en un entorno formativo donde también participaban otros entrenadores y figuras del básquet local. En ese entonces, dijo, él formaba parte del equipo de trabajo de la escuela del profesor Maldonado, donde se desarrollaban programas de iniciación.
El exentrenador explicó que la llegada del niño a las canchas fue impulsada por sus padres, en un contexto donde ya se le veía con condiciones físicas destacadas para su edad, además del interés familiar por acercarlo al deporte desde temprano.

Recordó que su proceso de formación inició en categorías de iniciación, con trabajos adaptados a su edad y con el uso de implementos especiales para el desarrollo de habilidades básicas. Con el tiempo, señaló, fue avanzando a etapas superiores conforme crecía dentro del sistema de entrenamiento.
Flores estimó que trabajó directamente con Karim durante aproximadamente tres a cinco años, etapa en la que pudo observar de cerca su evolución deportiva y personal.
También destacó el entorno familiar del jugador, al ser hijo de Jesús Hiram ‘Chino’ López, quien ya tenía antecedentes dentro del basquetbol. Según comentó, desde pequeño Karim mostraba una complexión física superior a la de otros niños de su edad, lo que llamaba la atención en las categorías formativas.

El entrenador subrayó que el desarrollo del jugador no solo se basó en la parte técnica, sino también en la construcción de disciplina y motivación desde edades tempranas.
“Yo soy Kobe, yo soy LeBron, yo soy Kevin Durant”, mencionaban algunos de los compañeros en aquellas prácticas, hasta que, según Flores, el propio Karim expresó su objetivo: “Yo soy Karim López, porque yo quiero llegar a la NBA”.
Además, mencionó que desde pequeño el jugador mostraba señales de identificación con su sueño profesional, incluso a través de dibujos en los que se representaba como basquetbolista.
Flores consideró que el acompañamiento de los padres es un factor determinante en el desarrollo deportivo, al igual que el papel del entrenador como guía en la formación integral de los menores, no solo en lo técnico, sino también en lo emocional y disciplinario.
Llamó a los padres de familia a involucrarse de manera constante en los procesos formativos de sus hijos, pero respetando también el trabajo de los entrenadores para lograr un equilibrio en el desarrollo deportivo.
Señaló que en su experiencia dentro del minibásquetbol ha observado que la pasión en ocasiones lleva a una participación excesiva de algunos padres en las decisiones del entorno deportivo, por lo que insistió en la importancia de definir roles claros.

Finalmente, consideró que el caso de Karim López representa un ejemplo del trabajo que se ha venido realizando en el desarrollo del talento en Sonora, aunque reconoció que antes no existían las mismas condiciones o estructuras de apoyo que hoy se observan.
Recordó también otros casos de jugadores mexicanos que estuvieron cerca de llegar a la NBA, como Paco Cruz y otros talentos que han pasado por procesos similares, destacando que hoy existen mejores gestiones y oportunidades para los jóvenes.
“Hay materia prima que se puede trabajar”, afirmó, al señalar que el avance en la organización del baloncesto ha permitido mejores resultados y mayor visibilidad para los jugadores.
Concluyó que el momento que vive el basquetbol mexicano debe aprovecharse para fortalecer los procesos formativos y administrativos, y reconocer el trabajo realizado en los últimos años.



