El medicamento Tramadol, utilizado para el dolor moderado a intenso, será vendido en México únicamente con receta médica a partir del próximo 14 de julio, tras la entrada en vigor de una reforma a la Ley General de Salud.
Se trata de un opioide que actúa a nivel del sistema nervioso central y cuyo consumo, incluso en las dosis indicadas por un médico, puede generar adicción. Esta conclusión fue establecida en 2014 por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, que desde entonces lo clasificó como sustancia controlada.

En México, esta misma medida comenzará a aplicarse tras la reforma publicada el pasado 15 de enero, en la que el Tramadol fue incluido entre las sustancias que “tienen algún valor terapéutico, pero constituyen un problema grave para la salud pública”.
El medicamento cuenta con diversas presentaciones al ser un genérico, con marcas tanto comerciales como de farmacia. Una de ellas corresponde a la caja de 100 miligramos con 10 tabletas, cuyo precio oscila entre 100 y 600 o hasta 700 pesos.
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Con la nueva disposición, los laboratorios farmacéuticos deberán modificar su registro sanitario para incorporar la nueva clasificación. Además, su venta solo estará permitida en farmacias con licencia para el manejo de productos controlados.
La legislación establece una clasificación de seis tipos de medicamentos. En la fracción III del artículo 226, donde fue ubicado el Tramadol, se indica que estos productos solo pueden adquirirse “con receta médica que se podrá surtir hasta tres veces”.

El personal de farmacia deberá sellar la receta y registrarla en cada ocasión en los libros de control correspondientes. Asimismo, el establecimiento deberá retener la receta cuando se surta por tercera vez, mientras que el médico tratante será quien determine la cantidad necesaria para el paciente.


