Hermosillo, Sonora.- La elección del jaguar como mascota del Mundial de futbol ante la proyección global que brinda este evento representa una oportunidad estratégica para su conservación en México, consideró Saúl Amador Alcalá.
El biólogo de vida silvestre en Naturalia AC comparó esta situación con la de Corea del Sur, cuyo emblema deportivo es el tigre siberiano, un animal que ya no habita en su territorio tras años de cacería y destrucción de su hábitat.

Por ello, el especialista subraya que esta visibilidad es una oportunidad invaluable para posicionar al jaguar como un estandarte de la riqueza natural del país, reforzando la necesidad urgente de implementar medidas que garanticen su conservación y supervivencia a largo plazo.
Para alcanzar estas metas, Naturalia AC ha desarrollado un trabajo integral en Sonora, donde las acciones se centran en el monitoreo poblacional y la mitigación de conflictos, alcanzando resultados positivos, ya que en el último censo se pasó de tener una población de entre 120 y 150 ejemplares, a entre 200 y 250.
“Aquí, en Sonora, recientemente acabamos de realizar el censo nacional del jaguar, que es la tercera vez que se realiza y los resultados son alentadores porque la población ha aumentado un poco, es decir, el último censo a nivel nacional se había estimado 4 mil 800 jaguares, el último un número de 5 mil 300”.
“Y para aquí en Sonora aumentó de 120 a 150 a 200-250 individuos, entonces es una buena noticia, sin embargo, no deja de estar en peligro de extinción y falta todavía mucho por hacer, pero digamos que si se continúa con las labores de conservación que se están realizando pues podemos duplicar la población en un periodo de 30 años”, explicó.
Las estrategias de conservación abarcan desde el combate a la fragmentación del hábitat mediante la creación de áreas naturales protegidas conectadas, así como la colaboración estrecha con ganaderos para implementar mejores prácticas que eviten la depredación y reduzcan las represalias contra el felino.
En cuanto a financiamiento para estas labores, mencionó que aunque la labor en campo no se detiene, el recurso nunca es suficiente, pues siempre es necesario para dar más pláticas de educación ambiental en las escuelas, la creación de áreas protegidas, entre otras acciones.
“Nunca es suficiente, siempre hace falta recurso para tener más proyectos, dar más pláticas de educación ambiental en las escuela, sobre todo en comunidades rurales en donde habita la especie, hacemos lo que podemos con lo que tenemos, pero siempre estamos en la búsqueda de recursos para tratar de llegar a más personas”.
“Entonces por eso ahorita corre mucha importancia el evento deportivo, porque permite de alguna manera a la gente, enterarse que hay jaguar en México, y es muy importante que se proteja, porque estos eventos deportivos, son una plataforma que no solo las personas del país lo ven, sino todo el mundo”, señaló.
La distribución del jaguar en Sonora se concentra en la Sierra Alta, una zona que ofrece las condiciones geográficas y biológicas necesarias para su supervivencia, extendiéndose a través de municipios como Sahuaripa, Nácori Chico y Granados.
El investigador precisó que también hay presencia en espacios naturales como el Área de Protección de Flora y Fauna de Bavispe, la zona correspondiente a la reserva Yaqui y el Área de Protección de Flora y Fauna de Sierra de Álamos.
“El Jaguar, la verdad es que es una elección bastante adecuada para México porque, al contrario que pudiera pensar la mayoría de las personas, identifican más a México con el águila, por esta cuestión de que es el símbolo de la bandera y todo, y si bien el águila habita en México no es una especie que digamos se distribuya, por así decirlo en todo el territorio nacional”.
Lee también: Refugio Vidas con Causa invita a rifa para cubrir gastos veterinarios de perritos rescatados en Hermosillo
“En cambio el jaguar si tiene por así decirlo una representación más nacional, porque la encontramos desde la Península de Yucatán, pasando por el estado de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, por todas las cordilleras de las Sierra Madre Oriental y Occidental, incluso llega hasta acá en territorios tan extremos como Sonora”, finalizó.









