“¿Cuándo se nos construye un nuevo hospital? Éste ya no tiene remedio”, dijeron trabajadores de la salud al gobernador Alfonso Durazo Montaño, durante un recorrido que hizo el mandatario por el Hospital General del ISSSTE Dr. Fernando Ocaranza, en Hermosillo.
Con un tono de hartazgo y cansancio, enfermeras y médicos señalaron al gobernador las debilidades del inmueble: instalaciones deficientes que no cumplen con las normas, aparatos sin funcionar; incluso, le solicitaron cambio de directivos “porque los que tenemos, no están funcionando”, expresaron.

Al menos desde inicios de 2023 se había anunciado la posible donación de un terreno para la construcción de un nuevo hospital en Hermosillo, cuando la institución estaba dirigida por Pedro Zentena Santaella. Incluso,a finales de ese mismo año, se firmó un convenio entre el ISSSTE y el Gobierno de Sonora.
El gobernador anunció en diciembre de 2023, en rueda de prensa, que los nuevos hospitales del ISSSTE y del ISSSTESON serían construidos en un terreno de casi cinco hectáreas ubicado al poniente de Hermosillo, cerca del Estadio Fernando Valenzuela. El proyecto, dijo entonces, se encontraba en la etapa de elaboración del proyecto ejecutivo.
De acuerdo con el mandatario estatal, la inversión estimada para ambas obras sería de alrededor de 2 mil millones de pesos, con el objetivo de fortalecer la infraestructura de salud y mejorar la atención médica para los derechohabientes de ambas instituciones.

Durazo señaló en ese momento que la construcción de un nuevo hospital del ISSSTESON respondía a una necesidad urgente, al considerar que el Hospital Ignacio Chávez opera en condiciones de ineficiencia y debió haber sido sustituido desde hace años. Por ello, planteó la necesidad de rediseñar y fortalecer el sistema de salud del instituto mediante la gestión de mayores recursos y apoyos.
Entre 2024 y 2025 el proyecto parecía haberse detenido, o al menos estancado, hasta que en enero de 2026 el entonces, y actual, director del ISSSTE, Martí Batres, explicó que a pesar de existir un terreno destinado a la obra, estaba condicionado a cumplir con ciertas características en determinado tiempo.
“Eso nos restringía las oportunidades de aprovechar bien el suelo, de acuerdo a las realidades del ISSSTE”, señaló, y agregó que tras conversaciones con el gobernador Durazo, le pidieron hacer la donación más flexible.
A cinco meses del anuncio y sin avances aparentes, trabajadores y representantes sindicales denunciaron en Proyecto Puente que las malas condiciones persistían: aires acondicionados sin funcionar en áreas de cirugía, camillas con pacientes en pasillos y otras quejas que persisten desde años atrás.
Tras esta denuncia, el gobernador Alfonso Durazo acudió la mañana de este domingo al hospital, recorrió sus instalaciones y platicó con los trabajadores. Una de ellas lo detuvo, le expuso que no quieren más parches al nosocomio, sino uno nuevo y una fecha de inicio real de la obra.
“No es de varita mágica”, respondió el gobernador, pero al mismo tiempo aseguró que desde el día lunes acudirán funcionarios a revisar las instalaciones para atender de inmediato la situación.
El Hospital Fernando Ocaranza fue inaugurado a finales de la década de 1960 y desde entonces se convirtió en el principal centro de atención en temas de salud en Sonora; es decir, es un edificio con más de 60 años de antigüedad.
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Durante años, se han registrado manifestaciones de trabajadores de la salud y derechohabientes que señalan condiciones incluso “inhumanas”, exponiendo fallas en elevadores, quejas por deterioro, largas esperas, entre otras.


