Un grupo de 13 países emitió una declaración conjunta para expresar su “profunda decepción” por los comentarios realizados recientemente por el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, quien cuestionó el formato ampliado de la Copa Mundial al considerar que podría generar encuentros “poco interesantes”.
La postura fue firmada por representantes de Cabo Verde, Curazao, Uzbekistán, República del Congo, Haití, Argelia, Túnez, Marruecos, Egipto, Ghana, Senegal, Sudáfrica y Costa de Marfil, cuyos dirigentes defendieron el valor deportivo y social de la participación de nuevas selecciones en la máxima competición del fútbol mundial.
“Rechazamos respetuosa pero firmemente estos comentarios. Para nuestros países, no existe tal cosa como un partido de la Copa Mundial poco importante”, señalaron en el documento.

Las federaciones destacaron que para países emergentes en el escenario futbolístico internacional, como Cabo Verde, Curazao y Uzbekistán, clasificar a una Copa del Mundo representa un acontecimiento histórico que trasciende lo deportivo y simboliza la realización de un objetivo perseguido durante generaciones.
Asimismo, subrayaron que para naciones como Congo y Haití, regresar al torneo después de años o incluso décadas de ausencia significa una fuente de orgullo nacional y esperanza para millones de aficionados.
“Sugerir que estos partidos son de alguna manera menos importantes es profundamente decepcionante y no reconoce los esfuerzos, sacrificios y aspiraciones de jugadores, entrenadores, clubes, líderes del fútbol y aficionados de todo el mundo”, afirmaron.

La declaración también enfatiza el impacto económico y social que tiene la clasificación mundialista para los países participantes. Los firmantes recordaron que detrás de cada boleto al torneo existen años de inversión en infraestructura, formación de talento y desarrollo deportivo, además del impacto positivo que estos logros generan en comunidades enteras.
“Detrás de cada clasificación hay años de trabajo e inversión. Detrás de cada selección nacional hay comunidades enteras y millones de personas que ven el fútbol como una fuente de orgullo, esperanza y unidad”, expusieron.
Los países defendieron además la filosofía de inclusión que impulsa la expansión del torneo, argumentando que la fortaleza de la Copa Mundial radica precisamente en reunir a culturas, historias y trayectorias futbolísticas distintas.

“El fútbol no pertenece a un grupo selecto de naciones. Su fuerza radica en su universalidad”, sostuvieron.
Finalmente, los firmantes rechazaron las críticas al nuevo formato y reiteraron que cada selección obtuvo su clasificación por méritos deportivos, por lo que merece el mismo respeto y reconocimiento dentro del torneo.
“Cada equipo clasificó por mérito. Cada partido importa”, concluye el pronunciamiento.


