-Anuncio-
lunes, mayo 25, 2026

La X señal en el cielo

Sara Thomson Vázquez
Licenciatura en Periodismo. Maestría en Administración Pública. Doctorante de Administración Pública en el ISAP.

Relacionadas

- Advertisement -

En las entregas anteriores de este espacio, documentamos cómo Texas se erigió como el ombligo del monstruo: la sede de las grandes petroleras, los fabricantes de misiles y el centro de control de la NASA. Pero ese modelo —el del poder análogo basado en la fuerza bruta y los recursos finitos— empezó a crujir.

Y mientras la élite texana invierte millones en preservar un dominio que la ha beneficiado por décadas, un nuevo poder, menos visible pero más disruptivo, ha comenzado a tejer sus redes en la costa oeste.

USA en la caída del Superman

Planeado o no, Estados Unidos ya no es aquel superhéroe que volaba hacia cualquier rincón del mundo con la bandera ondeando al viento. La imagen del “Superman americano” se ha ido desgastando, no por un enemigo externo, sino por una crisis interna de liderazgo y credibilidad. El mundo ya no mira a Washington con la misma devoción.

La X que los guía

En una de esas casualidades que el destino escribe con letras cursivas, la red social que algún día fue el altavoz del caos —Twitter— ahora se llama “X”. Aparece como la “X señal” que convoca a toda una generación.

La Generación X no es ni los viejos caudillos ni los adolescentes digitales. Son los que construyeron el andamio del mundo moderno. Los que vivieron sin internet y lo crearon todo. Los que hoy están al mando de las empresas más valiosas del planeta: Elon Musk, Jeff Bezos, Larry Page, Sergey Brin, Jensen Huang, Satya Nadella, Sundar Pichai.

Todos los caminos llegan a Rubio

No es un plan de guerra. Es una simple observación de cómo se mueven las piezas del tablero cuando una casa necesita ser restaurada.

Como en la ecuación de suma de quebrados, el secretario Marco Rubio se vuelve, en todo este desquebrajado escenario, el común denominador donde todos se adaptan y se vuelven sumables.

Indicador 1: La oposición demócrata, aunque cumple su rol de contrapeso, no ha renunciado al sentido nacionalista. No quieren que Estados Unidos se hunda. Quieren que recupere su grandeza. Y en ese deseo compartido de estabilidad, muchos ven en Rubio a un hombre con quien se puede negociar. Por eso no lo golpean.

Indicador 2: Pese al despliegue de memes y conductores cómicos haciendo una millonaria mofa del presidente y del vicepresidente, Rubio parece contar con una aceptación natural de parte de los medios. Quizá por una trayectoria que los complace, o por su condición de latino que lo blinda del juicio.

Indicador 3: Recordemos que la campaña del actual presidente contó con el financiamiento adicional de magnates del “reino digital”, que además han situado su sede en California. Esa confianza debió llevar un embajador garantía, y ese sin duda es el secretario Rubio, pese a sus aparentes desacuerdos con Elon Musk. Más bien parecía que la salida del gigante de Tesla del gabinete obedeció a desacuerdos con los pilares conservadores que representan el más antiguo interés del conocido GOP.

Indicador 4: Su visita al Vaticano transitó de la forma más tersa inimaginable en un momento de ofensas y “sacrilegios”. Como el embajador de la más alta nobleza. Esa es una concesión que lleva, sin duda, el más alto acuerdo.

El vértice californiano

California alberga el Silicon Valley, el ecosistema tecnológico más avanzado del planeta. Ahí están las sedes globales de Google (Alphabet), Apple, Meta, Netflix, Nvidia, Intel, AMD, Qualcomm, Uber, Lyft, LinkedIn, y cientos de empresas de inteligencia artificial, robótica y biotecnología. Ahí también se concentran los laboratorios de investigación militar más sofisticados: Lockheed Martin Skunk Works, NASA Ames, SpaceX, las estaciones de la Fuerza Espacial de Vandenberg y Los Ángeles.

Pero lo que define a California no es solo su industria tecnológica. Es su capacidad para diseñar el futuro. La inteligencia artificial generativa, los sistemas autónomos, la computación cuántica, la exploración espacial privada y las redes de comunicaciones satelitales (como Starlink) tienen su centro de gravedad en esta costa.

México es el séptimo productor mundial de energía solar y el decimotercero de energía eólica. Su ubicación geográfica lo convierte en un proveedor natural de energía limpia para California, que ha apostado por la descarbonización y necesita fuentes confiables de electricidad para alimentar sus centros de datos y fábricas de semiconductores.

Pero más importante aún: México es dueño de una de las reservas más grandes del mundo de minerales críticos para la transición energética y la industria tecnológica. Litio, cobre, plata, zinc, grafito, tierras raras. Sin estos minerales, no hay baterías para autos eléctricos, no hay chips para computadoras, no hay paneles solares, no hay inteligencia artificial.

China domina hoy el refinamiento de estos minerales. Estados Unidos quiere romper esa dependencia. Y México, con sus vastos depósitos y su cercanía geográfica, se convierte en el socio estratégico que Washington necesita.

No sabemos si todo esto es la razón del caos político actual en México. Habrá que ver si podemos seguir la “X señal”.

Aviso

La opinión del autor(a) en esta columna no representa la postura, ideología, pensamiento ni valores de Proyecto Puente. Nuestros colaboradores son libres de escribir lo que deseen y está abierto el derecho de réplica a cualquier aclaración.

- Advertisement -

Opinión

La X señal en el cielo

En las entregas anteriores de este espacio, documentamos cómo Texas se erigió como el ombligo del monstruo: la sede...

Legislar al vapor, el sello de la 4T

De última hora, con el tiempo encima, sin posibilidad de debatir y echando mano del mayoriteo de su aplanadora...

¡Cruz Azul campeón! Remonta a Pumas en CU y conquista su décima estrella

Cruz Azul volvió a la cima del fútbol mexicano tras vencer 1-2 a Pumas UNAM en una final intensa disputada en el Estadio Olímpico Universitario.

Del norteño a la ópera: Bel Canto Norteño sorprende por su originalidad en las Fiestas del Pitic 2026

Una fusión poco convencional, pero poderosa, se vivió en la Plaza del Mezquite durante las Fiestas del Pitic 2026, donde el espectáculo Belcanto Norteño unió la esencia de la música regional mexicana con la técnica vocal lírica.
- Advertisement -