
Hay muchos aspectos preocupantes del régimen político actual de México y sobre todo del rumbo que parecen querer tomar los que gobiernan este país. Aquí presento una lista incompleta y sin jerarquizar de rasgos. Comienzo por lo positivo y luego sigo con lo preocupante.
Lo positivo
-Las pensiones para adultos mayores y los demás programas sociales que apoyan directamente a los beneficiados. No resuelven la pobreza, pero la alivian.
-La mejora del salario mínimo en proporciones que no se había hecho anteriormente.
-La eliminación de los privilegios y descuentos fiscales a los grandes contribuyentes.
-La reducción de los homicidios y la tendencia a la baja de la violencia.
Lo preocupante
-El bajo crecimiento económico y la reducción en la inversión extranjera por falta de certidumbre jurídica y política. Esto a pesar del contexto internacional favorable.
-La personalización del poder y la centralización en un líder carismático. En vez de avanzar hacia un país de instituciones, México se ha convertido en el país de un solo hombre.
-La justicia administrada con criterios políticos: impunidad para los miembros del movimiento político y persecución insultante a quienes piensan diferente y no apoyan al régimen.
-La ambivalencia en el combate al crimen y la delincuencia organizada, antes con la política de “abrazos y no balazos” y ahora negando y minimizando los vínculos de políticos del régimen con grupos criminales como la Barredora en Tabasco y los del gobernador de Sinaloa.
-La eliminación de los órganos e instituciones autónomas que hacen contrapeso al poder central. Entre ellos el INAI (Instituto Nacional de Acceso a la Información) y sus incipientes garantías del derecho a la información y la transparencia.
-La militarización del país dando mayores poderes y funciones al ejército, incluyendo las aduanas y las principales obras de infraestructura.
-La opacidad y reserva de información en los costos de las grandes obras públicas como el tren Maya, la refinería Dos Bocas y el Aeropuerto Felipe Ángeles, así como en todas las obras del ejército.
-La cancelación del que iba a ser el Aeropuerto Internacional de Texcoco y que hubiera convertido a la Ciudad de México en un centro internacional de conexiones y más atractiva para el turismo.
-La captura de instituciones antes autónomas como la Comisión Nacional de Derechos Humanos y el Instituto Nacional Electoral.
-El apoyo explícito a las dictaduras de Cuba y Venezuela ignorando los abusos y violaciones a los derechos humanos y su carácter dictatorial.
-La manera tan burda y vergonzosa cómo se llevó a cabo la transformación del Poder Judicial y la obtusa elección de jueces y magistrados con muy baja participación de los electores que terminó siendo por acordeones.
-Qué no se persiga ni se muestre interés en aclarar las grandes importaciones ilegales de gasolina, conocidas como “huachicol fiscal”, por medio de trenes y barcos resultado de grandes redes de corrupción. Preocupante además que en estos casos se haya asesinado a denunciantes.
-Que se ha vuelto a un “régimen de partido de Estado” donde el gobierno actúa y favorece a un partido y pone todo tipo de trabas a los partidos de oposición, por medio de elecciones “sucias”. Esta película ya la vimos con el PRI y no produce ni buenos gobiernos, ni buenos resultados; más bien favorece a la corrupción y al abuso del poder.
Obviamente, hay muchos otros rasgos preocupantes, pero con esta muestra podemos tener una idea general de las características del régimen político del México actual.
En general, lo preocupante es que, con el argumento de que se considera el único representante del pueblo, está autorizado para gobernar con base en ocurrencias y a cometer todo tipo de abusos y arbitrariedades para imponer un régimen oscuro y autoritario. Sin embargo, a fin de cuentas, con este tipo de régimen no se van a eliminar ni reducir ni la pobreza, ni la corrupción, ni la violencia.


