Hermosillo, Sonora.- Entre la preocupación y la necesidad de subsistir, una familia se encuentra en Hermosillo lejos de su hogar en Caborca, trabajando para costear la recuperación de su hija de 15 años, quien fue sometida a una delicada cirugía de columna.
Alberto Cisneros, conocido como Beto en su localidad, contó que el pasado jueves su hija adolescente fue operada de la columna vertebral, luego de meses de sufrir dolores que le provocó una accidental caída.
Dicha operación tuvo un costo de 270 mil pesos y Alberto junto a su esposa hicieron hasta lo imposible para juntar ese recurso, por lo que ahora se encuentran trabajando vendiendo picos de gallo para poder salir de esa deuda, además de esperar a que su hija se recupere para poder viajar.
“Vinimos a que le hicieran una cirugía a mi hija y tiene que guardar días de reposo, y vamos a quedarnos aquí el tiempo de reposo, tenemos que seguir trabajando para subsistir y pagar gastos y unas pequeñas deudas que nos echamos. Ahorita está estable nomás que no puede viajar, por eso no hemos podido regresar a Caborca, ya la dieron de alta y todo”.
La operación fue hecha en una institución particular ya que en el Seguro Social, aunque considera que hay buenos trámites, el tiempo de espera era demasiado y no querían que su hija siguiera sufriendo de los intensos dolores que no le permitían siquiera subir unas escaleras.
Préstamos con conocidos y otras partes más, incluso dar de garantía un automóvil, fue lo que tuvieron que hacer para poder trasladarse a Hermosillo para que su hija sea operada, intervención quirúrgica que fue un éxito.
“Como tiene 15 años y los dolores eran bastantes, le hicimos mucho la lucha en el Seguro, todos los trámites en el Seguro son buenos, pero es muy lento el proceso, entonces platiqué con algunos doctores y dijeron que si la cirugía duraba 7 meses más en el Seguro, los dolores iban a ser igual, no se quitan, al contrario van aumentando, y como la mirábamos mucho sufrir, mi esposa y yo tomamos la decisión de venir y buscar una opción y encontramos esa”.
Punto de venta
Es en la avenida José María Mendoza y calle 16 de la colonia El Sahuaro donde Alberto se encuentra vendiendo los picos de gallo, que incluye frutas como sandía, piña, jícama, coco, pepino, además de chamoy, limón y chile en polvo.
La respuesta de los hermosillenses ha sido muy buena, porque en tan solo medio día alcanzó a vender lo que suele ofrecer durante toda una jornada de trabajo en Caborca.
“Fue una buena decisión en mi punto de vista, ahora por lo del trabajo y por lo de mi hija que no puede viajar, dice el doctor que probablemente cuando tenga 15 o más días pueda viajar por intervalos de 40 minutos, o sea, no nos podríamos ir un viaje directo, tendríamos que hacer escalas”.
Pese a la situación, el matrimonio se encuentra entusiasta, ha encontrado el apoyo de amigos y solo están esperando a que su hija se recupere para poder viajar a Caborca y retome sus estudios en la preparatoria.





