Una inusual cadena de fenómenos astronómicos ha captado la atención de especialistas y ciudadanos, luego de que en apenas seis días se registraran tres avistamientos de “bolas de fuego” en distintos puntos de Estados Unidos durante marzo de 2026.
El caso más reciente ocurrió el domingo 22 de marzo en California, donde más de 200 personas reportaron el paso de un brillante meteoro de tonalidad verde que cruzó el cielo desde la zona de San Francisco hasta San Diego. De acuerdo con reportes, el objeto ingresó a la atmósfera sobre Chowchilla y se desintegró cerca de Colfax, generando un espectáculo visible a gran distancia.
Un día antes, el 21 de marzo, otro fenómeno similar sorprendió a residentes de Texas, particularmente en las cercanías de Houston, donde un meteoro de aproximadamente una tonelada fue observado a plena luz del día.
El evento estuvo acompañado de un potente estallido sónico que sacudió viviendas, e incluso se reportó que un fragmento habría impactado el techo de una casa en el suburbio de Spring.
La secuencia comenzó el 17 de marzo, cuando un meteoro de mayor tamaño, estimado en unas siete toneladas, explotó sobre el lago Erie, generando estruendos que se escucharon en varios estados, incluidos Ohio, Pensilvania y Virginia Occidental.
Pese a la cercanía temporal de estos eventos, organismos como la American Meteor Society y la NASA han señalado que no existe evidencia de que estén relacionados entre sí.
De acuerdo con sus análisis, cada objeto presentó trayectorias, velocidades y características distintas, lo que sugiere que se trata de eventos independientes.
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Especialistas consideran que, aunque estos fenómenos no son inusuales de forma individual, la frecuencia con la que se han presentado en tan corto periodo ha incrementado el interés público y científico, al ofrecer una oportunidad para estudiar con mayor detalle el comportamiento de estos cuerpos al ingresar a la atmósfera terrestre.


