El estado de California presentó una demanda contra el gobierno del presidente Donald Trump para frenar la reactivación de dos oleoductos en la costa oeste, al considerar que la medida ignora regulaciones ambientales vigentes.
La acción legal busca impugnar una orden emitida por el secretario de Energía, Chris Wright, que autoriza a la empresa Sable Offshore Corp. a reiniciar operaciones en los ductos CA-324 y CA-325, parte del sistema Las Flores.
Disputa por autoridad y regulación
El fiscal estatal Rob Bonta argumenta que la decisión federal carece de sustento legal, al intentar dejar sin efecto leyes estatales, fallos judiciales y acuerdos previos establecidos tras un derrame ocurrido en 2015.
“California ha presenciado de primera mano los devastadores impactos ambientales y en la salud pública de la ruptura de estos oleoductos, y existen requisitos legales ordenados por los tribunales para garantizar que no vuelva a suceder”, subrayó el fiscal.
De acuerdo con la querella, el gobierno federal habría recurrido a la Ley de Producción de Defensa para eludir regulaciones locales y acelerar la producción de petróleo, en un contexto de presión sobre el suministro global derivado del conflicto con Irán.
Antecedente: derrame en Refugio Beach
El caso revive el impacto del derrame ocurrido en 2015 en Refugio Beach, cerca de Santa Bárbara, considerado uno de los más graves en la región en las últimas décadas.
El incidente, provocado por la ruptura de un tramo corroído del oleoducto CA-324, liberó cientos de miles de galones de petróleo, afectando ecosistemas marinos, fauna silvestre y comunidades locales, además de obligar al cierre de playas.
Según la fiscalía, los efectos incluyeron contaminación del agua, afectaciones a mamíferos y aves marinas, así como riesgos para la salud pública por la exposición a vapores tóxicos.
Postura federal y reacción del mercado
En contraste, el secretario de Energía defendió la medida al señalar que permitirá reforzar el suministro energético y garantizar el funcionamiento de infraestructura estratégica, incluidas instalaciones militares en la costa oeste.
Tras el anuncio, las acciones de Sable Offshore registraron un incremento cercano al 10%, reflejando la expectativa del mercado ante la posible reactivación del sistema.
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Con información de EFE


