Hermosillo, Sonora.- La capital sonorense volvió a colocarse en el mapa internacional en materia ambiental al obtener, por segundo año consecutivo, el distintivo Tree Cities of the World, un reconocimiento que valida sus políticas de arbolado urbano y gestión sustentable.
El anuncio fue realizado por el alcalde Antonio Astiazarán, quien destacó que este logro refleja el trabajo sostenido entre autoridades y ciudadanía para fortalecer las áreas verdes de la ciudad.

“Recibimos este reconocimiento que tiene mucho significado para nosotros, la primera vez que lo logramos fue en el 2024 y hoy quiero anunciarles con mucho orgullo y gratitud que hemos sido notificados, ratificados con el premio Tree Cities Of The World que por segundo año consecutivo lo tenemos para nuestra ciudad, estamos muy contentos de poderlo lograr”, agregó Toño Astiazarán.
El distintivo es otorgado por la Arbor Day Foundation y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, que evalúan el cumplimiento de estándares internacionales en el manejo del entorno urbano verde.
Siembra simbólica en el corazón de la ciudad
Como parte de la celebración, autoridades municipales llevaron a cabo la plantación de ocho guayacanes en el Parque Madero, uno de los espacios más representativos y considerados como pulmón urbano de Hermosillo.
La actividad, que también se enmarcó en la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, reunió a funcionarios, representantes de la sociedad civil y del ámbito académico, quienes participaron en esta acción de reforestación.

La directora de Parques y Jardines, Amparo Fontanot Ochoa, explicó el simbolismo de esta especie, adaptada a condiciones extremas.
“Este espacio se transformará con la plantación de ocho guayacanes, un árbol que al igual que los hermosillenses es capaz de prosperar en condiciones áridas, cuyas flores moradas nos recuerdan que la belleza puede surgir en medio de la adversidad y se convierte en un símbolo de fortaleza y permanencia, por eso hemos escogido este árbol”.
El guayacán, además de su valor ecológico, es una especie protegida por encontrarse en riesgo, lo que implica cuidados específicos para su conservación.
Más allá del reconocimiento
La ratificación de este distintivo no solo implica el cumplimiento de estándares internacionales, sino también el avance en metas locales relacionadas con la producción de especies nativas, la donación de árboles y la promoción de una cultura ambiental entre la población.
Con ello, Hermosillo busca consolidar un modelo de desarrollo urbano que priorice el equilibrio entre crecimiento y sustentabilidad, en un contexto marcado por los retos del cambio climático y la necesidad de fortalecer los espacios verdes en las ciudades.



