El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este sábado con encargar a partir de la semana próxima los controles de seguridad de los aeropuertos del país a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas si los demócratas no aprueban financiar a la Autoridad de Seguridad en el Transporte, cuyos funcionarios llevan sin cobrar desde febrero precisamente por el boicot demócrata contra la agresiva política migratoria del mandatario.
“Si los demócratas de la izquierda radical no firman de inmediato un acuerdo para que nuestro país, en particular nuestros aeropuertos, vuelvan a ser libres y seguros, trasladaré a nuestros brillantes y patriotas agentes de ICE a los aeropuertos”, escribió Trump en su red social Truth Social.

En un segundo mensaje en redes, el magnate neoyorquino aseguró que ya ha instruido al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a presentarse en aeropuertos el próximo lunes.
“Espero con ansias la llegada de ICE el lunes, y ya les he dicho: ‘¡Prepárense!’”, escribió.
Las palabras del republicano llegan un día después de que el Senado rechazara, por quinta vez desde febrero, financiar al Departamento de Seguridad Nacional, que lleva en cierre parcial cinco semanas y del que dependen la TSA y las agencias migratorias.
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La suspensión del pago de las nóminas de los trabajadores de la TSA ha llevado a que muchos pidan bajas o se hayan despedido, provocando largas filas en importantes aeropuertos estadounidenses como Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy o el de Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans.
El Senado, por iniciativa de la minoría demócrata, tiene previsto someter a votación hoy una moción que financie tan solo a la TSA y permita reabrirla, manteniendo suspendidas el resto de operaciones no esenciales del Departamento de Seguridad Nacional.
La negativa de los demócratas a financiar el DHS se originó después de que en enero dos ciudadanos de Mineápolis murieran por disparos de agentes federales en el marco de las redadas migratorias masivas activadas por el Gobierno de Trump en el estado de Minnesota, con el foco especialmente situado sobre la comunidad somalí, a la que el mandatario acusa de estar detrás de un fraude masivo de fondos públicos.

El presidente aseguró en su mensaje que ICE implementará “medidas de seguridad sin precedentes” en los aeropuertos, “incluyendo el arresto inmediato de todos los inmigrantes ilegales que hayan ingresado a nuestro país, con especial énfasis en los provenientes de Somalia, quienes, con la aprobación de una gobernadora, fiscal general y congresista corruptas, como Ilhan Omar, han destruido por completo el otrora gran estado de Minnesota”**.
Pese al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, los fondos récord otorgados a ICE y otras agencias migratorias por el Gobierno Trump a partir de una ley presupuestaria y de recorte fiscal de 2025 permiten a estas entidades seguir operando holgadamente. (EFE)


