Un brillante meteoro cruzó el cielo de Texas la tarde del 21 de marzo, generando asombro entre testigos y un fuerte estruendo en diversas zonas cercanas a Houston, de acuerdo con reportes de organismos especializados.
El fenómeno fue observado alrededor de las 4:40 p.m. (hora local), cuando una intensa bola de fuego se hizo visible a unos 79 kilómetros de altura sobre Stagecoach, desplazándose hacia el sureste a una velocidad estimada de 56,327 kilómetros por hora (35,000 millas por hora).
Datos de la American Meteor Society confirmaron la trayectoria del objeto hasta su desintegración a unos 46 kilómetros de altura sobre Bammel, donde se fragmentó, generando una onda de presión que provocó los estruendos reportados por habitantes.
El meteoro, con un peso aproximado de una tonelada y un diámetro cercano a un metro, liberó suficiente energía durante su fragmentación como para ser detectado incluso por radares meteorológicos Doppler, que identificaron posibles restos entre zonas como Willowbrook y Northgate Crossing.
Este evento representa el quinto avistamiento relevante de meteoros en lo que va de 2026, luego de un incidente similar ocurrido el 17 de marzo en Ohio, donde un objeto de aproximadamente siete toneladas también ingresó a la atmósfera terrestre.
Especialistas advierten que este tipo de fenómenos continúa siendo difícil de predecir, ya que se trata de objetos relativamente pequeños que suelen evadir los sistemas de detección satelital hasta el momento de su ingreso a la atmósfera.
Con información de la NASA


