El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”, durante declaraciones a la prensa desde el Salón Oval de la Casa Blanca, en medio de tensiones entre ambos países por el bloqueo energético contra la isla.
Ante la pregunta de un periodista sobre si la isla podría seguir los pasos de Irán y Venezuela, el mandatario respondió: “En verdad, pienso que sería un gran honor”, reiterando la posibilidad de que Estados Unidos intervenga de alguna manera en la situación cubana.

Las declaraciones del presidente estadounidense han sido hasta ahora las más contundentes respecto a sus posibles planes hacia Cuba. Previamente, Trump había señalado que el país caribeño “caería por su propio peso”, mientras alentaba reformas económicas en la isla.
En esta ocasión, el mandatario dejó entrever que su interés también está ligado a las posibles inversiones que podrían abrirse en el sector turístico.
“Tomar Cuba, eso sería un gran honor. Tomar Cuba, tomar Cuba de alguna forma, sí. Ya sea liberarla o tomarla. Podría hacer lo que quisiera con ella”, dijo el presidente estadounidense.
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Trump agregó que su administración mantiene conversaciones con autoridades cubanas y calificó a la isla como “una nación fracasada”, al afirmar que “no tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada”.
“Tienen buena tierra. Tienen paisajes bonitos. Es una isla hermosa”, agregó el mandatario republicano, quien también mencionó tener amigos cubanos que se hicieron millonarios en Estados Unidos.
Las declaraciones del presidente coinciden con un apagón total en Cuba, luego de que su sistema eléctrico sufriera “la desconexión total”, según informó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE).

Mientras tanto, el Gobierno cubano se preparaba para anunciar una estrategia para enfrentar la crisis económica y energética que atraviesa el país. Entre las medidas contempladas se encuentra permitir que cubanos residentes en el extranjero puedan regresar a la isla e invertir en el sector privado, así como ser propietarios de negocios.
Estas reformas económicas surgen en medio de la presión política y económica ejercida por la administración de Trump, que ha endurecido su postura hacia el gobierno cubano en los últimos meses.


